miércoles, 24 de octubre de 2018

Miguel Vives y Vives. Un espírita español de finales del siglo XIX

Acabo de terminar de leer la única obra que publicó Miguel Vives, su "Guía Práctica del Espiritista" (1903) de la que acertadamente dice la web "Biblioteca Espírita" que constituye una inspirada hoja de ruta del comportamiento ético para las personas. Presenta el objeto esencial del espiritismo, el perfeccionamiento moral del ser humano, de forma sintética y práctica. Aborda diversos temas y situaciones prácticas de la vida, acompañados de consejos y orientaciones de elevados valores que fomentan la paz y la armonía.

 Sobre Miguel Vives podemos leer en la página oficial de la Federación Espírita Española que nació en el año 1842 en Barcelona, estando marcados los primeros años de su vida por la muerte de sus seres más queridos. A los catorce años Miguel empezó a cultivar la música y reuniría sociedades corales al tiempo que escribió piezas musicales.

 En 1868 contrajo matrimonio a los 26 años pero en plena luna de miel falleció su mujer, lo que le llevo a una gran depresión. En 1871 su hermano le habló de Espiritísmo y animó a leer las obras de Allan Kardec, lo que le ayudó a entender el motivo profundo de sus sufrimientos y, en general, los de la Humanidad. Así, cuestiones como la reencarnación y la ley de causa y efecto impregnarían profundamente su forma de pensar y ver la realidad.

 Pasados unos años, y ya recuperado, se casó por segunda vez. Al poco tiempo empezaron a reunir en su casa a varios amigos a los que también atraía el Espiritismo y celebraran reuniones de estudio y sesiones mediúmnicas en las que poco a poco fue aflorando la mediumnidad de Miguel. En 1872 fundó con sus amigos un centro de estudios espíritas al que llamaron Fraternidad Humana y del que fue presidente durante 30 años. “El Espiritismo tiene por objeto esencial el perfeccionamiento moral del hombre”, afirmaría.

 En 1882, su hijo de nueve años, fruto de su segundo matrimonio, desencarnó de una enfermedad y volvió a sentir la desesperación de años atrás, pero en esta ocasión pudo oponer esos sentimientos a sus profundas convicciones. Miguel Vives tuvo una intensa vida social, quería en que las universidades, fábricas, buhardillas de pobres se impartiera la filosofía espírita. Participó muy activamente en la divulgación del Espiritismo a través de diferentes medios. En 1882 fundó la Federación Espírita del Vallés, de 1885 a 1889 dirigió el Faro Espiritista, que órgano de la Federación, de la Federación Espírita del Vallés surgió la Federación Catalana, donde surgió la antigua Revista de Estudios Psicológicos de Barcelona, hasta que se creó el Boletín de la Federación. Participó en los Congresos Internacionales de Espiritismo de 1888 en Barcelona y en 1889 en París. En 1891 se traslado a vivir a Barcelona para ver si su salud mejoraba y en 1892 fue elegido presidente del Centro Barcelonés de Estudios Psicológicos, a pesar de su delicada salud siguió participando en actos y conferencias. Aunque cambió de residencia su estado no mejoró y el día 23 de enero de 1906 desencarnó. Tuvo una gran despedida ya que fue u hombre muy admirado por sus virtudes y fue apodado con el sobrenombre de “El Apóstol del Bien”. Miguel Vives solo escribió un único libro, Guía práctica del espiritista en el año 1903.

Pueden descargarse en pdf este libro en la página de la Federación: Guía práctica del Espiritista

O escucharlo en los "podcasts" de ivoox.com: Guía práctica del Espiritismo (ivoox.com)

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