lunes, 29 de octubre de 2018

Los pases energéticos en los centros espíritas.


En el Evangelio que los distintos ritos cristianos proponen para el día de hoy, 29 de octubre dice lo siguiente:

Un sábado, Jesús enseñaba en una sinagoga.
Había allí una mujer poseída de un espíritu, que la tenía enferma desde hacía dieciocho años. Estaba completamente encorvada y no podía enderezarse de ninguna manera.
Jesús, al verla, la llamó y le dijo: "Mujer, estás curada de tu enfermedad",
y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios.(...)

Tomado de Lucas 13, 10-17,narra el episodio en el que el maestro Jesús sana a una mujer mediante la imposición de manos. Dice el texto bíblico que la mujer estaba enferma desde hacía muchos años debido a que estaba poseída por un espíritu.

Con los conocimientos médicos de hoy en día, y a partir de los datos que ofrece el texto, no podemos saber exactamente cuál era el mal de esa mujer. A la luz del espiritismo tenemos que interpretar el término "posesión", según el esclarecimiento de la alta espiritualidad, en el sentido de "subyugación". Quizá esa mujer tuviera algún espíritu obsesor debido a deudas o cargas que traía de vidas pasadas. No es descabellado pensar que, en alguna vida anterior, pudo imponer injustamente a otros ciertos trabajos, abusando de ellos y, en su vida actual, la que recoge el Evangelio, se viera ella misma sufriendo las consecuencias de esas injusticias que, anteriormente, cometió.

Con todo, y a pesar de esa posible explicación, vemos que el maestro Jesús no la deja sola expiando sus deudas o sus cargas. Y en esto nos da una lección que nos puede ayudar a comprender mejor el sentido de la reencarnación. Sabido es que, cuando encarnamos, lo hacemos bien por expiación (la mayoría) o bien por misión (unos pocos). La mujer del evangelio estaba expiando pero el maestro Jesús ofrece una lección de caridad, de preocupación, de sanación procediendo a liberar a esa mujer de su mal. No la deja expiando sus cargas sino que le hace el camino más fácil, más dulce.


 Observemos que Jesús utiliza el método de "imposición de las manos". En nuestro argot espírita diríamos que le dio "pases de sanación". Los pases es uno de los trabajos de fraternidad que ofrecemos en nuestros centros espíritas. Consiste en la transmisión de las más elevadas energías que proceden de los espíritus elevados, los mentores de cada centro, por medio de los médiums pasistas, a las personas que quieran acudir a recibirlos. Los pasistas no comunican nada de sus propias energías, se limitan a ser cauces o medios, de esos fluidos. El que recibe los pases se siente más tranquilo, más armonizado, más positivo, más espiritual.



Existen, además, otro tipo de pases que denominamos "pases de sanación". En ellos dos médiums se concentran durante más tiempo en un paciente con problemas más específicos. Por supuesto que este tipo de pases nunca debe sustituir un tratamiento médico o una consulta de un psicólogo u otros profesionales de la salud; pero sí es cierto que el complemento de las energías otorga al que los recibe una mayor inyección de vitalidad para enfrentar sus problemas, males y enfermedad.

En nuestro centro, el de la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, damos pases públicos, abiertos y gratuitos, todos los jueves y viernes a las 19h. Los pases de sanación los damos los viernes, a partir de las 17h30 previa inscripción y, si hace falta, previa estipulación del encargado de la Atención Fraterna. También damos pases los martes y miércoles, pero sólo para los asistentes a las actividades privadas de esos días (socios y simpatizantes que ya llevan cierto recorrido en el espiritismo).

Por último, quiero quedarme con otra frase del texto evangélico: "ella se enderezó enseguida y glorificaba a Dios". Nos muestra el agradecimiento que brota del corazón de la mujer. Ese mismo espíritu es el que nos debe acompañar en los pases. La naturaleza humana es a veces tan mezquina que sólo valora debidamente lo que cuesta dinero. En los centros espíritas todos los servicios son gratuitos y, con tristeza, observamos que hay personas que acuden y no aprecian debidamente el bien que reciben. Son los mismos que acuden a médiums deshonestas capaces de cobrarles hasta 100€ por cada hora de sesión. Bien, allá cada cual. Pero fijémonos en la sencillez de la mujer tratada por Jesús: nada más enderezarse, "gloricaba a Dios", es decir, daba gracias. Hagamos, pues, igual.

Que pasen un día excelente.

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