miércoles, 31 de octubre de 2018

El espiritismo ante la ciencia: el caso de la construcción de las pirámides de Egipto

En los centros espíritas se repite con frecuencia que el espiritismo nunca estará en contra del avance científico. Es más, la alta espiritualidad nos ha repetido insistentemente que, si en un momento dado, la ciencia demuestra indubitadamente que alguna de las premisas del espiritismo es falsa, ésta -la doctrina espírita- deberá reformularse, reflexionarse y reconsiderarse.

Allan Kardec fue un entusiasta del método científico hasta el punto de que "se metió en este fregado" a raíz de efectuar un estudio serio sobre la mediumnidad. El método científico es el que le permitió escribir la codificación y defenderla con el peso de los argumentos bien planteados y estudiados.

En el espiritismo no tiene lugar el debate que en otras religiones evolutivas tienen sobre fé y razón. ¿Por qué? Pues porque en el espiritismo no creemos las cosas por fé. Las razonamos todas, las reflexionamos y las ponemos en consideración de la alta espiritualidad en las sesiones mediúmnicas y es aquí donde los espíritus elevados, considerando nuestro estado del conocimiento y la conveniencia del asunto, nos las confirmarán o rebatirán.

Por eso, Carlos Campetti, gran médium y divulgador espírita, comentó en una conferencia que impartió el pasado mayo, al hilo de un curso sobre "atención fraterna" organizado por la Comisión de Formación de la Federación Espírita Española que "la meta de un espírita es convertirse en una persona libre; libre incluso del propio espiritismo, que será únicamente una herramienta de conocimiento supeditada a la razón, y no en un credo mistificante" (la cita puede no ser textual, sino que está tomada de mis propios apuntes).

Viene esta introducción al caso de una anécdota que me parece interesante comentar. Hace algunas semanas, en una reunión de formación y estudio del centro espírita al que acudo, alguien afirmó que las pirámides de Egipto habían sido construidas por extraterrestres. Y se quedó tan pancho. Pero la cosa fue a peor cuando uno de los dirigentes de los trabajos comentó que, según cierto programa de TV que había visto, con el sugerente título de "alienígenas ancestrales" se había afirmado que, efectivamente, esos bloques de piedra únicamente podía haber sido desplazada y colocada con ayuda de tecnología extraterrestre.

¡Olé! ¡En un momento hemos mandado al traste años de estudio científico, histórico y arquitectónico! Y, para bochorno mío, dos personas, que se dicen espíritas, en público afirman -cuando hay algo que no entienden- que han sido los extraterrestres. Ni siquiera comentaron que podía ser una teoría y que hay otras; ¡no señor! Han sido los estraterrestres.



Conste que a mí, personalmente, me encantaría que hubieran sido los extraterrestres. Es más, no tengo ningún problema en asumir el capítulo de "pluralidad de mundos habitados" de El Libro de los Espíritus, de Allan Kardec pero, señores y señoras, seamos serios. Hay estudios científicos que explican cómo el ser humano -nosotros- fuimos capaces de levantar las pirámides de Egipto sin acudir a ayuda extraterrestre. Y, para muestra, un botón:

- Wikipedia: teorías sobre la construcción de las pirámides.
- Artículo en BBC: Resuelven el misterio de cómo construyeron las pirámides de Egipto.
- Artículo en el diario El País: ¿Cómo se construyó la pirámide de Giza?

 Y muchos más o, en general, cualquier libro sobre Historia del Arte en la antigüedad, dedica algún capítulo a los métodos empleados en la construcción de las pirámides, redactado por investigadores, profesores y catedráticos que han dedicado años a su estudio.

La cuestión tiene más consecuencias que la inocente discusión en un grupo de debate al hilo del estudio sobre el espiritismo. Ayer, en el mismo centro, y como todos los martes, tuvimos "mesa mediúmnica" en la que formamos unos 10 ó 12 parejas de médium+adoctrinador con la asistencia de "espíritus de conocimiento". Cuál no sería mi sorpresa cuando, al finalizar la sesión y poner en común las experiencias de los trabajos, uno de los adoctrinadores comentó que había interrogado al espíritu que incorporó al médium sobre la construcción de las pirámides de Egipto y que éste le había dicho que... ¿se imaginan? que los extraterrestres, con su tecnología, habían levantado las pirámides de Egipto.

Y, un servidor, que cree que nunca se debe rechazar la razón, ni siquiera en el espiritismo, no tiene más remedio que afirmar que, una de dos,

- o bien el espíritu no era de conocimiento, no era un espíritu superior, y que por tanto, otro espíritu, inferior, bromista o mentiroso, logró embaucar al adoctrinador;
- o bien que el médium mostró un animismo impresionante que, por otro lado, debería haber sido corregido por el adoctrinador despertándole del trance.

Y es que hay cosas que no se pueden consentir ¡caramba!

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