miércoles, 18 de abril de 2018

Mesa mediúmnica del martes 17 de abril de 2018: sobre la paz


Hay "adoctrinadores" que opinan que hay que preguntar el nombre de los espíritus que incorporan a los mediums para conversar con ellos. Yo personalmente, desde que un espíritu me respondió que ha tenido muchos nombres, uno en cada reencarnación, y que su nombre real es impronunciable con el lenguaje humano, no suelo ya indagar sobre cómo se llaman.

Ayer, en la mesa mediúmnica que todos los martes tenemos en la Asociación, estuve dialogando con un espíritu de los clasificados como "superiores" que me estuvo hablando sobre la paz en sus dos vertientes.

La primera, la necesaria paz mundial, resquebrajada por episodios como la actual guerra de Siria y las permanentes, y menos mediáticas, guerras en países en vías de desarrollo. Las guerras son consecuencia de nuestro bajo patrón vibracional ocasionado por nuestro apego a la materia, nuestro orgullo y falta de empatía con el resto de la humanidad. No debemos olvidar que nos ha tocado vivir en un "planeta de expiación y pruebas" y que debemos seguir trabajando y orando para ayudarle a evolucionar hacia un "planeta de Luz y Vida".

La segunda vertiente es la necesaria paz individual, de cada uno, de las conciencias, de nuestro interior.

Aquí estamos ante un trabajo personal que cada uno debemos desarrollar pues, si no tenemos paz interior, no elevaremos nuestra vibración y no progresaremos espiritualmente. Hay muchos caminos y jamás debemos desdeñar las enseñanzas de las sabidurías orientales -yoga, taichí, reiki, meditación budista, etc.- en este campo. Si bien el espíritu apuntó que también en nuestro mundo occidental contamos con escuelas místicas y religiones que perfectamente nos pueden ayudar en ese trabajo. Lo importante es perseverar, no picar de aquí y de allá, sabiendo que todos los caminos conducen a lo que Alan Kardec apuntaba en su libro "Obras Póstumas" como una futura única religión basada en el amor sincero.

Le pregunté como curiosidad al espíritu si estaba de acuerdo en algo que el Dalai Lama repite muy amenudo de que en la actualidad muchos espíritus orientales han reencarnado en occidente y que eso explica el creciente interés que en Europa y América tenemos hacia las filosofías budistas, -zen, yoga, etc.- y el espíritu, que como espíritu superior era muy amable, no quiso desdecir al Dalai Lama -a quien reconoció como un espíritu elevado que ha venido en misión- pero añadió que en realidad la reencarnación no funciona así. Los espíritus no tienen una marca de "orientales" u "occidentales" sino que reencarnamos en familias, entornos y países más necesarios para su progreso concreto y para reparar los errores que cometieron en vidas pasadas.

Por último, el espíritu me recordó algo que nos están insistiendo con frecuencia. Debemos desconfiar de los excesivos espiritualismos. Hemos reencarnado para tener una experiencia material y no ladebemos desdeñar. Decía el psicoanalista suizo Carl Gustav Jung que "somos seres espirituales viviendo una experiencia material" y tenía razón. Vivir la vida, disfrutar en su justa medida de los placeres mundanos, usar lo material como instrumento y no como fin, nos dará la experiencia necesaria para nuestro progreso espiritual. Respetamos a quienes optan por "salirse del mundo", meterse en un monasterio de por vida o viajar al Tibet en búsqueda de un maestro pero para nosotros, los mortales comunes, nuestro campo de trabajo está aquí y ahora, cada uno con sus circunstancias cotidianas. Paz y Amor.

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