lunes, 13 de enero de 2020

El Libro de los Espíritus, por María Jesús Albertus

Charla breve e informal dirigida por María Jesús Albertus en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, el pasado viernes 10 de enero de 2020 y que se centró en el Libro de los Espíritus, primer libro de la codificación que contiene las bases del espiritismo.

Pueden ver aquí el vídeo:



O bien, descargarse o escuchar el audio:

Conferencia: Recordando el Auto de Fe de Barcelona, por Juan Miguel Fernández

El pasado viernes 10 de enero de 2020, Juan Miguel Fernández, presidente de la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, impartió esta interesante conferencia que expone una parte muy importante de la historia del espiritismo en nuestro país. Se dice que, en los primeros años del cristianismo, la sangre de los mártires en los circos romanos fue semilla para nuevos cristianos. Pues bien, nos valemos de ese símil para afirmar que los libros espíritas, condenados y quemados por grupos intransigentes, han sido semilla para que el espiritismo arraigara.

Pueden ver aquí el vídeo de la conferencia:



O bien escuchar, o descargarse, el audio aquí:



lunes, 30 de diciembre de 2019

Espiritismo y Revolución mexicana


En la redacción de esta entrada, voy a basarme en un artículo publicado el 10 de agosto de 2018 por el periodista Fernando Barajas y cuyo texto íntegro se puede consultar aquí.

Nos informa este autor que Francisco I. Madero era un ferviente creyente del espiritismo y esta doctrina lo inspiró a ser político e incluso a iniciar la Revolución Mexicana.

Nos informa Wikipedia que Francisco I. Madero fue un empresario y político mexicano. Su proclamación en contra del gobierno de Porfirio Díaz suele considerarse como el evento que inició la Revolución mexicana de 1910. Durante este conflicto, Madero fue elegido presidente de México, cargo que ejerció desde el 6 de noviembre de 1911. Poco más de un año después, en 1913, fue traicionado y asesinado junto con el vicepresidente José María Pino Suárez, como resultado del golpe de estado (la llamada Decena Trágica) dirigido por Victoriano Huerta.

Dice Fernando Barajas que “contra todo pronóstico, Francisco I. Madero llegó a la presidencia en 1911, a pesar de la persecución, la cárcel y la inestabilidad que se cernían sobre él. Nadie daba crédito a lo que estaba pasando, ¿el general derrotado en las urnas?, ¿un presidente civil, joven y de otro partido diferente al oficial? La proeza no hubiera sido posible sin una voluntad inquebrantable. Madero se jugaba la vida para expulsar al dictador. ¿De dónde sacó tanta convicción para sacrificarse de esa manera?”

Con gran honestidad, prosigue el autor afirmando que “la doctrina espírita es un esfuerzo intelectual por resolver el lugar que tendría la espiritualidad en el mundo moderno, un intento de conjugar lo mejor del conocimiento científico con el desarrollo religioso de decenas de culturas a lo largo de los milenios”.

“En última instancia, se trataba de hablar con espíritus. Pero no de cualquier forma. Los espiritistas no se ponían a preguntar cuándo encontrarían el amor o el número ganador de la lotería. Para los fieles a la doctrina, hablar con los espíritus siempre implicaba conversaciones serias, sobre filosofía, política, economía, finanzas públicas, historia, literatura, etc. Era natural, pues, que se tocaran temas relativos a la sucesión presidencial en México y el futuro político de la patria.”


La sesión espiritista más común se relaciona con las élites, gente que tenía acceso a libros, leían mucho y hablaban francés. Normalmente, se acordaban lecturas específicas. Se discutía uno de los temas, y, más tarde, con el médium, continuaban indagando sobre el mismo tema en un círculo espírita. Un secretario ponía en limpio lo que se decía y se publicaba en uno de los órganos del espiritismo en México como Helios, o La sombra de Hidalgo.

El verdadero iniciador de la Revolución fue un espíritu. Se llamaba José

Continúa el artículo afirmando que "Francisco I. Madero conoció el espiritismo mientras se formaba en París. De regreso al rancho de sus padres, en Coahuila, refinó su conocimiento y consolidó su carácter de médium. Con la práctica, llegó a convencerse que se comunicaba con un espíritu que, a través de su mano, escribía sus recomendaciones y consejos.

Para los espíritas como Madero, la doctrina no es ningún juego, y no pierden el tiempo en trivialidades. El espíritu que se comunicaba con él le recomendaba ser una persona virtuosa, un hombre de familia, y que ocupara su tiempo en estudiar y no en jugar pool. La fuerza de convicción del espíritu moralista se multiplicó cuando se descubrió como “Raúl”, el hermano menor de Francisco que había muerto porque se echó encima el aceite de la lámpara a los cuatro años."

Años después de su primera comunicación, el espíritu de Raúl presentó uno nuevo, José, a su hermano, y juntos pasaron de recomendarle ser una buena persona, a convertirse a un buen ciudadano y más tarde un buen político. Ambos urgían a Francisco a asumir una tarea que transformaría el destino del país y lo llevaría a una nueva época. Madero guardó sus diarios espíritas, y nosotros los podemos consultar. En uno de ellos registró la supuesta comunicación de Raúl para el 30 de octubre de 1907:

    ¡Cuán feliz me siento al ver que en tu planeta hay seres que compartan nuestros sentimientos, que están dispuestos a luchar para que triunfe la causa de la libertad y la justicia, a fin de que al calor de estos brillantes soles, germinen los buenos sentimientos que dormitan en la humanidad; se desarrollen los nobles esfuerzos que han de llevarlos a la felicidad suprema: a la felicidad dentro del cumplimiento de la ley! ¡Ahora sí has vencido!

Los espíritus “Raúl” y “José” acompañaron al presidente hasta su llegada al poder; y siempre le inculcaron el sacrificio y el compromiso por su país. Muchos historiadores consideran que el contacto de Madero con los espíritus dio pie a su afán revolucionario. "Es más probable que él mismo expresara su vocación democrática a través de su fe en la doctrina espírita. Desafortunadamente para él, los espíritus en los que creían nunca le advirtieron de la traición que lo llevaría a la tumba."

El entrecomillado es parte del artículo citado. A lo que añado yo que nunca los espíritus nos van a señalar exactamente el camino a seguir. Los espíritus nos van a intuir grandes ideas como las que menciona el autor: mejora personal, buenos principios, ideas democráticas, de justicia, amor y paz, pero nunca, nunca, nos van a dar las pautas concretas de actuación porque eso queda reservado a la actividad humana ejercida mediante el libre albedrío. Y así, en respuesta al autor que con cierta ironía comenta que los espíritus no le avisaron de la traición que acabaría con Madero, decir, que la espiritualidad nunca va a inferir en la gestión y administración de esferas que quedan relegadas, para lo bueno y para lo malo, a la actividad de nosotros, los encarnados.

jueves, 26 de diciembre de 2019

¿Por qué el Espiritismo nos consuela?

Nuestra compañera Pilar Arellano nos regaló el pasado viernes 13 de diciembre una magnífica conferencia con el título que encabeza este artículo. Lamentablemente, no fue grabada por lo que no os la puedo ofrecer. Lo que sí puedo es hacer un breve -muy breve- resumen de la misma y animaros a que busquéis las fuentes en que se basó. Sólo entonces, tras repasarlas y reflexionarlas, comprenderemos por qué el Espiritismo nos consuela.

Consolar... pero ¿consolar, de qué? Pues, sin duda, de nuestros propios errores que cometimos en vidas pasadas y que, como una mochila llena de piedras, portamos en la vida presente y que, si no sabemos -o no queremos, ¡atención!- descargarla, supondrá un pesado lastre en nuestro día a día. Contamos con las enseñanzas de los grandes maestros para rectificar, encauzar nuestra inteligencia, emociones y sentimientos hacia un progreso espiritual decidido.

¿Y cuáles son las enseñanzas de los grandes maestros? De una forma misteriosa, prácticamente todos los maestros con que hemos contado en este planeta coinciden en esbozar la Ley Divina (cada uno en su idioma y en su estilo). Lo cierto es que la Tercera Revelación (la del espiritismo) nos ofrece un compendio que fue codificado por Allan Kardec. Es así como, en el Libro Tercero del Libro de los Espíritus se nos recuerdan las leyes que configuran la Ley Divina o Ley Natural:

- Ley de Adoración.
- Ley del Trabajo.
- Ley de Reproducción.
- Ley de Conservación.
- Ley de Destrucción.
- Ley de Sociedad.
- Ley del Progreso.
- Ley de Igualdad.
- Ley de Libertad.
- Ley de Justicia, Amor y Caridad.
- Ley de Perfección Moral.

(Confróntese los capítulos I - XII del supracitado Libro Tercero del Libro de los Espíritus)

¿NOS AYUDAN LOS ESPÍRITUS? Conferencia de María Jesús Albertus

Os dejo a continuación los enlaces al vídeo y audio de la conferencia que María Jesús Albertus pronunció en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid el pasado 29 de noviembre y que estoy seguro os gustará:


Audio:

lunes, 2 de diciembre de 2019

El pase magnético, conferencia de Alfredo Alonso

El viernes 22 de noviembre de 2019 tuvimos el gran placer de recibir, una vez más, a Alfredo Alonso, psicólogo clínico y espírita "de los de largo recorrido" en la Asociación de Estudios Espíritas, donde nos regaló una excelente conferencia titulada "el paso magnético" y de la cual os dejamos el vídeo, así como el audio, que podréis escuchar en línea o bien descargaros en vuestros dipositivos móviles.

Como siempre, nuestro agradecimiento a los Divulgadores del Misterio por su ayuda en la grabación de este material.

Un abrazo y feliz comienzo de semana.


Enlace directo a Ivoos; pinchar aquí

O bien escuchar en línea:

domingo, 20 de octubre de 2019

El espiritismo a través del blues.

Os dejo a continuación un link que os permitirá escuchar en línea, o bien descargaros, la excelente conferencia que JuanMa de Soto impartió el pasado viernes 18 de octubre de 2019 en la Asociación de Estudios Espíritas.

Esta conferencia fue muy amena y estoy seguro de que les gustará mucho. En ella JuanMa recordó los nueve pilares en que se basa el espiritismo de base kardecista, a la vez que nos transmitió elementos muy importantes del espiritismo "serio". Todo ello amenizado con la historia de la música "blues" que, con su espiritualidad, le ha permitido hacer frecuentes símiles que ayudaron a los asistentes a manterner alta su atención. En definitiva, cultura y humor pero, a la vez, rigor con la filosofía espírita hacen de esta conferencia un imprescindible tanto para las personas que comienzan en el espiritismo, o a adentrarse en el terreno de la mediumnidad, como para los que llevan en ello mucho tiempo. Disfruten:

Para escuchar en línea:


Para descargarse en sus dispositivos móviles, pinchar aquí:

Por otro lado, les dejo a continuación los dos vídeos con las canciones de Bessie Smith (St. Louis Blues) y de Big Mama (Hound Dog), que menciona en la conferencia, para que puedan seguir el hilo:






martes, 15 de octubre de 2019

El espiritismo visto a través del Blues

Este es el inspirador título que tiene la conferencia que JuanMa de Soto dará el próximo viernes, 18 de octubre de 2019, en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid.

Reproducimos las palabras que él mismo ha publicado en su página de Facebook invitándonos a asistir:

¿Cansado de escuchar siempre las mismas conferencias? Te invito a "El Espiritismo a través del Blues", en donde analizaré la historia del Blues análogamente a la Doctrina Kardecista.
Será el próximo viernes 18 de Octubre a las 19:30 en el Centro de Estudios Espíritas de Madrid, C/ De la Bolsa 14, 1º drcha, D.
Aforo limitado, y gratuito ehhhh. Yo no faltaré ¡¡¡

JuanMa de Soto es terapeuta ocupacional, educador y trabajador en la mesa mediúmnica de dicha casa espírita así como en la asistencia fraterna que en la misma se realiza (pases energéticos y pases de sanación). Divulgador espírita y conferenciante, sabe transmitir la filosofía espírita con un lenguaje cercano y muy ameno.

jueves, 10 de octubre de 2019

Inteligencia Artificial (IA): problemas éticos

Os dejo a continuación el vídeo y el audio de la conferencia que, con este título, di el pasado viernes 27 de septiembre de 2019 en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid.

Con ella pretendí reflexionar sobre los adelantos tecnológicos (robots, aplicaciones, programas, etc.) con capacidad de, al parecer, tomar decisiones sin intervención de un programador humano. El caso paradigmático es el coche automático con capacidad de, en caso de accidente, decidir a quién salvar y a quién "sacrificar".

Comencé indagando qué podemos entender por "inteligencia" y si es apropiado usar el término "inteligencia artificial". Después continué analizando propiamente los problemas éticos que se pueden plantear y una respuesta que, desde el espiritismo, se puede dar a los mismos. Entiendo que el espiritismo kardecista, en su triple aspecto -científico, filosófico y moral-, nos ofrece un instrumento privilegiado para realizar estas indagaciones.

Pueden ver el vídeo a continuación, subido gracias a los Divulgadores del Misterio:


 O, si lo prefieren, les dejo un link al audio, alojado en IVOOX, que podrán escuchar en línea o descargar en sus dispositivos móviles. Pinchar aquí.
 

jueves, 25 de julio de 2019

Tres comunicaciones mediúmnicas: Bondad, Belleza y Verdad.


Nota previaredacté este artículo en abril de 2018, tras una conferencia que, con el mismo título, dí en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid y lo he mantenido hasta ahora inédito. Finalmente he optado por publicarlo en mi blog porque me insisten compañeros espíritas que debe divulgarse para bien de todos. Consejo que he seguido.

Tres comunicaciones mediúmnicas: Bonum, Pulchrum et Verum
por Víctor M. Fernández [i]

Quisiera sintetizar en este artículo tres comunicaciones recibidas de tres espíritus de conocimiento con los que trabajé como adoctrinador. Estos compañeros expusieron tres temas aparentemente abstractos pero que, sin embargo, enlazan con un problema filosófico que, desde la época de los antiguos griegos hasta la edad moderna, dio lugar a profundas reflexiones, especialmente con Tomás de Aquino. Se trata de los denominados “trascendentales del ser”: el Bien, la Belleza y la Verdad y que ahora, en nuestro siglo XXI se nos pide que no nos olvidemos de ellos por la importante ayuda que en nuestro progreso espiritual pueden suponer.

En el centro del fresco conocido como “la escuela de Atenas”, pintado por Rafael Sanzio entre 1510 y 1512 y que puede admirarse en los Museos Vaticanos, podemos ver a Platón, con barba blanca, sosteniendo su obra “Timeo”, en animada conversación con Aristóteles, a su lado, con barba castaña, sosteniendo su libro “Ética a Nicómaco”. Platón tiene un dedo apuntando al cielo simbolizando su pensamiento de corte idealista; Aristóteles, por el contrario, señala a la tierra exponiendo así su filosofía de tipo realista y práctica. Este tándem, en equipo, resulta muy familiar para los espíritas pues en nuestros trabajos, y en nuestra vida en general, debemos tener una conexión con el mundo espiritual, sus intuiciones y manifestaciones, sin olvidar que “vivimos en el mundo”, lugar donde en la presente reencarnación al menos, se nos pide que trabajemos y progresemos.

Ya en la introducción del “Libro de los Espíritus”, se le dice a Alan Kardec que ilustre el libro con el dibujo de una cepa con uvas que los propios mentores han dibujado exponiendo su significado simbólico: el licor es el espíritu, la uva representa la unidad de cuerpo y espíritu y todo ello como consecuencia del trabajo del viñador; trabajo que nunca ha de faltar.

1.      El bien, la bondad, lo bueno. (Bonum[ii]).

El concepto del Bien era, para Platón, la idea suprema de su Teoría de las Formas y nos lo presenta como el objeto más adecuado para el alma y causa de la realidad, perfección y verdad de las cosas. Por eso, quizá, el conocimiento del Bien y del Mal ha supuesto siempre una honda preocupación para el ser humano, necesitado de contar con una referencia moral en la toma de sus decisiones cotidianas. Todas las legislaciones humanas, empezando en la antigua Mesopotamia con recopilaciones como el Código de Hammurabi (1750 aC) o la redacción de las normas de La Torá, muestran ese esfuerzo. Pero las normas humanas han podido, a lo sumo, ser justas, no necesariamente buenas y, por regla general, se basaban en la “Ley del Talión” –ojo por ojo y diente por diente-.

Debieron llegar los Maestros Espirituales para perfeccionar la Ley y capaz de ayudar al ser humano a elevar su patrón vibracional. El maestro Jesús expuso una forma de vida con un canon muy elevado para su época, y aún para la nuestra, con preceptos como el amor al enemigo, el perdonar setenta veces siete, o acompañar dos millas a quien nos pide que le acompañemos una[iii]. Y con todo, Jesús jamás admitió para sí el calificativo de “bueno” y así, cuando el joven rico se acercó, su respuesta fue tajante: “¿por qué me llamas maestro bueno? nadie es bueno sino Dios” en un intento, quizá, de recordarnos que el orgullo de creernos mejores que los demás no conduce al progreso espiritual.

Al conocimiento del Bien podemos llegar por la razón pero, sobre todo, por medio de la intuición, facultad interna que los Espíritus superiores no se cansarán en pedirnos que trabajemos por desarrollarla. Así, en el Libro de los Espíritus leemos que la intuición siempre existe pero la descuidamos. La intuición puede también inducir al bien y, en ocasiones, lo hace con más seguridad que la razón. No se extravía jamás[iv].

Ante los grandes problemas actuales del mundo, el ser humano corre el riesgo de sentirse impotente y desanimarse. Y los espíritas, que vivimos en medio del mundo, nos sentimos interpelados ante la falta de un progreso planetario. Sin embargo, los espíritus superiores nos animan a no olvidar que el trabajo siempre es personal y que el Bien es difusivo. En la mesa mediúmnica, con frecuencia, nos exponen un símil: igual que la piedra lanzada a un estanque provoca una onda y ésta otra y así sucesivamente, el Bien se difunde. De ahí nuestra responsabilidad de ser en nuestro entorno amables, diligentes, disponibles y afectuosos. Esas pequeñas cosas se transmiten, como las ondas, y podrán llegar hasta los rincones más insospechados.

2.       La Belleza. Lo Bello. (Pulchrum)

Decía Aristóteles[v] que bello es aquello que es valioso por sí mismo y que es agradable a los sentidos. Sin embargo, frente al esteticismo que ha predominado en casi todos los órdenes artísticos a lo largo de la historia (me refiero a la búsqueda de “el arte por el arte”) no se puede negar que la belleza tiene cierto contenido espiritual. Así lo atestiguan las pinturas rupestres del hombre prehistórico que, dada su difícil acceso y unido a otros indicios como enterramientos, que prueban un cierto culto a los muertos, ha llevado a los investigadores a hablar de “santuarios rupestres”. Ciertas pinturas, sinfonías, poesías u obras arquitectónicas, nos provocan una emoción humana que nos llega a lo más hondo del ser, a nuestra parte espiritual.

En cierta ocasión se presentó en la mesa mediúmnica un espíritu del tipo “frívolo”[vi] según la clasificación del Libro de los Espíritus de Alan Kardec. En vida había sido una “señorita bien” sólo preocupada en lucir bonitos vestidos, acudir a fiestas sociales, tener completo su carnet de baile y tocar el piano para que los demás admiraran su técnica y blancas manos. Este espíritu, fiel aún a un culto a sí mismo, sufría de soledad al sentirse atrapado en un risco espacio-temporal, ya que su egoísmo no le permitía mirar más allá. Además no admitía la idea de Dios, ni de bondad, ni de verdad, por lo que mi tarea como adoctrinador era difícil. Pues bien, por no sé bien qué tipo de intuición se me ocurrió aconsejarle que utilizara sus dotes pianísticas para hacer más amena la estancia de otros espíritus necesitados en ese sitio oscuro y triste. Pues bien, ese ayudar a los demás por medio del arte lo comprendió a la primera y así el caso se pudo resolver. A partir de ahí, pudo entender la dimensión espiritual de la belleza y del bien y la necesaria reflexión y arrepentimiento para progresar, pudiendo despedirse feliz y dispuesta a mejorar.

El artista, cuando es un artista sincero, es capaz de transmitirnos algo de la belleza de los mundos espirituales superiores. Sabemos que vivimos en un planeta de expiación y pruebas que nos sirve para trabajar pero, aun así, tenemos el regalo de ciertos chispazos de la belleza infinita de otros mundos que acompañan nuestro camino. Una canción, una poesía, una novela, una obra de teatro, una escultura son reflejos que, con nuestros medios materiales, quizá representen una belleza más elevada. ¿Quizá a eso se refería Pablo de Tarso cuando describía los mundos espirituales diciendo que “ni ojo vio ni oído escuchó lo que Dios tiene preparado para aquéllos que le aman”?[vii]

3.      La Verdad (Verum)

¿Qué es la Verdad? le preguntó en un tono escéptico Pilatos a Jesús en el juicio[viii]. Y el maestro, que había hablado a tantas gentes y explicado su doctrina con paciencia y afecto, no dijo nada. ¿Qué podía decir a quien no quiere oír? ¿Qué es la verdad?

Tres siglos y medio antes, Aristóteles dio una de las definiciones de verdad más simples y sin embargo precisas de la verdad, que asumiría Tomás de Aquino: adaequatio rei et intelectus. Verdad es la adecuación del intelecto a la realidad. Esto supone que “la verdad está ahí fuera” como con frecuencia nos repetían en la famosa serie de TV “los Expedientes X”. La verdad está ahí fuera y hay que buscarla pero, sobre todo, no somos nosotros quienes creamos la verdad, afirmación con la que no tememos oponernos a la endemoniada afirmación que hizo Goebels, ministro de propaganda nazi del III Reich quien afirmó que “una mentira repetida suficientes veces se convierte en verdad”.


Los espíritus superiores nos han transmitido su preocupación por la situación de la verdad en el mundo actual: mienten los políticos, mienten las corporaciones, mienten los medios de comunicaciones, se miente y se colabora en la propagación de la mentira cuando cooperamos con ellas en las redes sociales, sin confrontar la veracidad de ciertas noticias…. mentimos nosotros cuando utilizamos “mentirijillas sociales” en nuestra vida cotidiana. Y todo ello provoca una caída del nivel vibracional del Planeta a unos niveles muy bajos.

Por eso, los espíritus nos aconsejan: si alguien se está formando como médium y ve que no avanza, que se cuestiones como está su vida en relación con la verdad. Cuando la vibración es muy baja, muy pesada, tosca, es imposible que esa persona sea un buen médium apto para recibir la incorporación de espíritus superiores. Pero no sólo los médiums. Todo ser humano debería trabajar la sinceridad para evolucionar espiritualmente. El aviso es muy serio.

Conclusiones

La bondad, la belleza y la verdad son conceptos universales y se dan con independencia de razas, culturas, nacionalidades, sistemas planetarios[ix], religiones o ideologías. Los planetas más evolucionados y los mundos espirituales están inmersos en su estudio porque son tres caminos que nos conducen a una mejor comprensión de Dios, a quien se nos pide imitar, incluso a la perfección[x]. Gracias a Aristóteles los conceptos de Bien, Belleza y Verdad tienen un nombre común: “los trascendentales del ser” y, ontológicamente, son convertibles[xi]: donde hay verdad, hay belleza y hay también bondad. Y, sin duda, hay amor, pues el Ser que es Uno, la causa primera[xii], motor inmóvil, que tiene todas las perfecciones, ese Ser al que llamamos Dios, es Amor por encima de todo.  


[i] Víctor M. Fernández es economista, profesor universitario en una Escuela de Negocios, divulgador espírita y trabajador en la mesa mediúmnica de la Asociación de Estudios Espíritas, de cuya Junta Directiva es vocal.
[ii] En homenaje a Tomás de Aquino y, por extensión, a todos los filósofos desde la antigüedad, he optado por mantener los términos en latín de “los Trascendentales”. Bonum para el Bien, Pulchrum para la Belleza y Verum para la Verdad.
[iii] Cfr Mt 5, 43-47; Lc 6, 27-28; Mt 18, 22; Mt 5, 41
[iv] Cfr. Pregunta 75, Alan Kardec, el Libro de los Espíritus.
[v] Se dice que Aristóteles dedicó un libro a la Belleza pero, por desgracia, se ha perdido. Sin embargo, tenemos referencias suyas a este tema en otros libros, como la Retórica.
[vi] Cfr. Punto 103, Alan Kardec, el Libro de los Espíritus.
[vii] Cfr. I Cor. 2, 9
[viii] Jn 18, 38
[ix] Sobre la pluralidad de mundos habitantes véase el capítulo con idéntico título del Libro de los Espíritus de Alan Kardec.
[x] Sed perfectos como mi Padre Celestial es perfecto” diría el maestro Jesús. Cfr. Mt. 4, 48
[xi] Por eso diría Tomás de Aquino: Ens, bonum, pulchrum et verum convertuntur. El Ser, que es el Uno, la Belleza, la Bondad y la Verdad se convierten entre sí; se intercambian y, en el extremo, son lo mismo.
[xii] Y así, en el Libro de los Espíritus, de Alan Kardec, se pregunta en el punto primero: ¿Qué es Dios? Respondiéndosenos: Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas.