viernes, 15 de febrero de 2019

Próximas conferencias en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid





Transcribo a continuación algunas de las conferencias programadas, por si pudieran interesarles. El programa completo pueden consultarlo aquí


FEBRERO

Viernes 15: “ENCLAVES SAGRADOS, LUGARES DONDE SENTIR LA ESPIRITUALIDAD”. Por Javier Cabrejas (Investigador, conferenciante, experto de la interesante -y trascendente- cuestión de la sincronicidad y colaborador en múltiples programas de radio sobre divulgación).

Viernes 22: “EL CINE MUDO Y SUS CONEXIONES CON EL ESPIRITISMO” Por Juan Manuel Soto (Terapeuta ocupacional, crítico de cine y miembro de la Asociación).


MARZO

Viernes 1: Coloquio: "SOBREVIVIR AL MIEDO DE LA MUERTE”. Mesa redonda integrada por Pilar Arellano, María Jesús Albertus y Juan Miguel Fernández (miembros de la Asociación).

 Viernes 8: “EL COMBATE ESPIRITUAL” Por Santiago Vázquez (periodista)

Viernes 15: “IMHOPET, CREADOR DE PIRÁMIDES” Por Nacho Ares (historiador, escritor, egiptólogo y locutor de radio).

Viernes 22: “ECONOMÍA Y ESPIRITISMO: CAMINOS HACIA EL FUTURO” Por Víctor M. Fernández -Labajo- (un servidor, economista y miembro de la Asociación).
  
Viernes 29: “¿EXISTE EL ALMA DEL MUNDO?” Por Miguel Angel Ruiz (ingeniero aeronáutico, investigador y colaborador con diversos medios).

Las conferencias tienen lugar, por tanto, todos los viernes a las 19h30, si bien conviene llegar un poco antes: tengan en cuenta que, por motivos de seguridad y, con base en la legalidad vigente, el aforo es limitado de modo que, cuando cubre el espacio previsto, lamentablemente, debemos cerrar puertas.

¿La dirección? La de la sede de la Asociación: calle La Bolsa, 14; 1º-Dcha-D. Madrid (28012), metro Sol.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Mediumnidad, concepto y tipos.

Nos dice Allan Kardec en el Libro de los Médiums que "todo aquel que siente, en algún grado, la influencia de los Espíritus es, por ese hecho, médium". ¡Ojo al dato! Continúa explicando que "esa facultad es inherente al hombre; no constituye, por lo tanto, un privilegio exclusivo de determinados individuos" y que "raras son las personas que no poseen al menos rudimentos de ella"

No obstante lo anterior, sólo se califica así, como médium, a aquellos en quienes la facultad mediúmnica se muestra claramente caracterizada y se traduce en efectos ostensibles de clara intensidad, lo que depende de una organización más o menos sensitiva. (Cfr. el Libro de los Médium, item 159 y ss.)

Es la Ley de la Afinidad la que nos permite sintonizar con espíritus de nuestra misma franja vibracional. A eso se le llama sintonía mediúmnica y, en la práctica, se traduce en una facilidad para interaccionar con espíritus que, como nosotros, están apegados a la materia en mayor o menor grado. Las comunicaciones con espíritus más elevados requiere, por su parte, un esfuerzo para descender su vibración y acomodarla a la nuestra. Nótese que, ese esfuerzo, por una ley de economía, sólo la realizarán cuando sea realmente necesario y no habitualmente, o a capricho del médium. En consecuencia, soy muy escéptico hacia esas personas que dicen canalizar habitualmente mensajes superiores que provienen de las Pléyades, o vaya usted a saber de dónde, y que no aportan ninguna novedad a las enseñanzas que ya tenemos en nuestros escritos humanos de diversa índole.

Hay otra consecuencia práctica de lo anterior. Si la mente es la base de todas las manifestaciones mediúmnicas es imprescible cuidarla. Nos dice el espíritu André Luiz en "En los dominios de la mediumnidad", obra psicografiada por F. Cándido Xavier, que "es imprescindible enriquecer el pensamiento, incorporando a él tesoros morales y culturales". Esta misma idea fue desarrollado en la mesa mediúmnica de mi centro la semana pasada en que cierto espíritu me habló de "necesidad de mantener una higiene mental basada ésta en mantener pensamientos positivos, que nos permitan palabras positivas, acciones, hábitos y una vida positiva"

El don mediúmnico no debe limitarse a una mera producción de los fenómenos y pienso que este punto es el que diferencia el espiritismo kardecista de otros movimientos como la parapsicología y ciertas ramificaciones teosóficas. Los fenómenos, que para nosotros son cotidianos, sin embargo tienen una importancia muy secundaria frente a lo principal: el progreso moral del médium y la vocación de ayuda desinteresada a los demás, encarnados y desencarnados.

 Continúa el Libro de los Médiums hablándonos de los tipos que hay basándose la clasificación en las aptitudes de los mismos y, así, podemos hablar de médiums de efectos físicos, sensitivos o impresionables, oyentes, videntes, sonámbulos, curadores, neumatógrafos y psicógrafos.

- Los médiums de efectos físicos (de los que se sirven los espíritus para producir movimientos de objetos, golpes o generación de ectoplasma) no son habituales hoy día; tuvieron un papel muy importante en el siglo XIX, en una etapa previa del espiritismo como ya hemos expuesto en este blog. Sin embargo, somos conscientes de que son los que más llaman la atención al público general y por ello son tema de interés en el cine y programas de radio y televisión y con, casi siempre, fines más o menos comerciales. Por ello, no me voy a extender más con ellos. Lo siento, Carmen.

- Los médiums sensitivos son aquellos que pueden sentir la presencia de los Espíritus por una impresión vaga y difícil de explicar. Es en sí una facultad indispensable previa al desarrollo de otras facultades y se suele estimular mediante el trabajo y el estudio llegándose mediante la misma a poder indentificar el tipo de espíritu que está a su lado.

- Los médiums oyentes, pues eso, oyen la voz de los espíritus en forma de "voz interior" en su fuero íntimo u, ocasionalmente, como una voz exterior, clara y diferenciada.

- Médiums parlantes, quizá los más habituales actualmente, transmiten el mensaje del espíritu a través del habla. En ellos, el espíritu actúa sobre los órganos de la palabra. En ocasiones, el médium habla con una voz distinta y con acento diferente. Ante la pregunta de si el médium habla en el idioma del espíritu, la respuesta es que no necesariamente. Piénsese que el espíritu "envía" conceptos, ideas o arquetipos que, impresionando la mente del médium, los transforma éste automáticamente en su propio idioma. Depende, por tanto. No hay una respuesta única para cada caso.

- Los médiums videntes están dotados de la facultad de ver a los espíritus. Puede ser en la vida cotidiana o en estado sonambúlico, durante el sueño, cuestión harto normal y que todos y todas recordaríamos... si no actuara el olvido al despertar por un fenómeno del cuerpo.

- Los médiums curadores tienen el don de curar por el simple hecho de tocar, con la mirada o por la imposición de manos. Como ya hemos comentado en algún otro artículo, este don es distinto del de la acción del magnetismo, del del curandero o chamanes. Si bien existen casos de curaciones físicas comprobables y estudiadas, en la actualidad hablamos de sanación espiritual y la clasificamos de mediumnidad porque las personas que tienen tal don no actúan por sí solas sino con la intervención de los Espíritus. Somos meros cauces.

- Curiosos son los médiums neumatógrafos, que producen escritura directa sin tocar el lápiz ni el papel. Se diferencian, por tanto, de los médiums psicógrafos que transmiten el mensaje espiritual usando esos elementos. De la psicografía hablaré con más detalle en un próximo escrito, dada su importancia.

Y usted, ¿tiene o sospecha que tiene alguno de estos tipos de mediumnidad? Mi consejo, mi consejo sincero, es que no practique en casa; no abra las puertas de su casa a... quién sabe quién. Acuda a un centro espírita donde le ayudarán a desarrollar tal facultad con orden, sosiego y disciplina. No le quepa duda de que estaremos encantados de atenderle.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Comunicabilidad de los espíritus

A estas alturas, con lo expuesto hasta ahora en este blog, no debería haber dudas sobre esa facultad que tenemos de comunicarnos con los espíritus. Y esto lo afirmo, no como una simple creencia, acto de fe o "criterio de autoridad" en lo que otros han afirmado. Es la práctica personal la que me permite transmitirlo pero a la vez, consciente de la importancia en nuestros días del método científico, no dejo de leer con gran interés noticias que abordan estos temas desde otras ópticas: la física cuántica, la psicología transpersonal, la regresión como técnica psicológica y, por supuesto, la filosofía, la metafísica o el hecho religioso.

Que los espíritus se comunican es una tesis bien demostrada, resultado de las observaciones y experiencias rigurosamente realizadas por eminentes investigadores.



Ahora bien, soy consciente de que sigue habiendo prejuicios contra esta afirmación. Prejuicios que, en muchas ocasiones hunden sus raíces en textos religiosos. No es nueva esta noticia; ya Allen Kardec tuvo que lidiar con prejuicios similares. Veamos sus comentarios recogidos, sobre todo, en su obra "El Cielo y el Infierno".


Encontramos en la Biblia los siguientes pasajes al respecto:

Levítico 19, 31: "no acudiréis a hechiceros ni adivinos. No los consultéis para que no quedéis impuros. Yo, el Señor, vuestro Dios".

Levítico 20,27: "El hombre o la mujer que evoque a los difuntos o practique la adiviniación morirá sin remedio. Serán lapidados. Caiga su sangre sobre ellos".

Deuteronomio 18, 10-12: "Que nadie de los tuyos haga pasar por el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, augurios, encantamientos, ni maleficios. Que no haya hechiceros, ni quienes consulten a los espíritus; ni adivinos, ni evocadores de muertos. Porque todo el que practica esas cosas hace abominación para el Señor, y por causa de esas abominaciones el Señor, tu Dios, los expulsa ante su presencia".



De la lectura de estos párrafos la primera idea que nos viene es que, si Moisés prohibía tales cosas, es que eran posibles. No se prohíbe lo que no existe o no es posible pues, de lo contrario, podrían aparecer prohibiciones más peregrinas como "viajar a Marte" o "tener contactos con extraterrestres". No; Moisés prohibía algo que sabía que era posible y accesible a todo el pueblo; ahora bien, si era una posibilidad, ¿por qué la prohibió? ¿por qué calificaba tales actos como abominables contra Yahvé?



La respuesta se la dieron los propios espíritus a Allan Kardec, quien la recogió en el libro citado, "El Cielo y el Infierno" en el capítulo titulado "de la prohibición de evocar a los muertos". Y es que Moisés, al parecer, estaba ante todo preocupado por salvaguardar la identidad del "pueblo elegido" frente a las costumbres que había visto y con las que había convivido durante su larga estancia en Egipto. En efecto, en Egipto las evocaciones al "más allá" estaban a la orden del día y no siempre basadas en un sentimiento de respeto, afecto o piedad sino como un recurso para realizar predicciones, augurios, presagios hábilmente utilizado por unos pocos poderosos.

Las cosas han cambiado mucho y actualmente el ser humano, gracias al predominio de la razón, ha logrado nuevas conquistas. Así las cosas, la práctica del intercambio mediúmnico difundido por el espiritismo tiene otras finalidades de tipo moralizador, consolador y religioso. Es precisamente por las orientaciones instructivas y altamente moralizadoras proporcionadas por los benefactores espirituales y por el valioso aprendizaje ofrecido por los espíritus imperfectos, que llegamos a la conclusión de que las prácticas mediúmnicas son un factor de progreso humano.

Por ello, rechazar las comunicaciones de "ultratumba" es repudiar un poderoso medio de instrucción que nos ofrecen los espíritus superiores, así como una falta de caridad por cuanto privaríamos a las almas sufrientes de una asistencia y posibilidad de consuelo y esclarecimiento.

Para saber más:

 - Artículo "¿Qué conoce de la Doctrina de los Espíritus", por Juan Miguel Fernández: ver
- Artículo de José Luis Martín "Existencia y comunicabilidad de los espíritus", publicado en el blog Inquietudes Espíritas: ver
- "Evidencias científicas de la comunicabilidad de los espíritus". Artículo publicado por la SEDE, Sociedad Española de Divulgadores Espíritas: ver


lunes, 4 de febrero de 2019

El sentido de la reencarnación, por Alfredo Alonso Yuste

Compartimos el vídeo y audio de la conferencia impartida por Alfredo Alonso el pasado viernes 1 de febrero de 2019 en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid y que como, habitualmente, contamos gracias a los Divulgadores del Mistario.

Alfredo nos explica que la reencarnación es la creencia consistente en que la esencia individual de las personas (ya sea mente, alma, conciencia o energía) adopta un cuerpo material no solo una vez sino varias. Esta creencia aglutina de manera popular diversos términos: metempsicosis, transmigración, reencarnación o renacimiento (volver a nacer). Todos estos términos aluden a la existencia de un alma o espíritu que viaja o aparece por distintos cuerpos, generalmente a fin de aprender en diversas vidas las lecciones que proporciona la existencia terrena, hasta alcanzar una forma de liberación o de unión con un estado de conciencia más alto.

Alfredo Alonso Yuste es psicologo clínico, colegiado en el Colegio oficial de psicologos de Madrid y Master en psicologia , y salud mental. Pertenece al centro espirita "Nuestro Hogar" de Madrid.

Aquí tiene el vídeo:



Para escuchar en línea el audio o descargarlo en sus dispositivos móviles, pinche aquí.