martes, 29 de enero de 2019

Influencia de los espíritus en nuestros pensamientos y actos.

Cuestión importante, ésta, porque de su correcta comprensión depende la aclaración de fenómenos más intrincados como la obsesión y la dificultad de deshacernos de ciertos habitos tales como el alcohol, el tabaco, la tendencia al egoísmo o a la mentira. Constatamos que nos cuesta mucho trabajo enmendarnos a pesar de nuestra voluntad... ¿será, entonces, debido a la influencia de los espíritus? Y, en cualquier caso, no pensemos únicamente en influencias negativas... ¿será posible que también podamos recibir el estímulo y consejo de la elevada espiritualidad?

En realidad, estas cuestiones fueron ya planteadas a los espíritus por Allan Kardec, respondidas y recogidas en el Libro de los Espíritus, cuestiones 459, 461, 462 y 469 siendo el resumen de todas ellas que sí, efectivamente, los espíritus ejercen su influencia en nuestros pensamientos y actos, tanto para el bien como para el mal, y de una forma mayor de la que imaginamos.


Esta influencia, al parecer, está regida por la ley de la sintonía. Y es que nuestro patrón vibracional atraerá aquellos espíritus que vibren de acuerdo con el mismo. De ahí la importancia de cuidar una cierta "higiene mental" basada ésta en procurar tener buenos pensamientos a lo largo del día, evitar la negatividad y practicar una suerte de optimismo, generosidad y bondad universal.

De este modo, cuando nos descuidamos y nos abandonamos permitiendo que en nuestra mente aniden sentimientos de ira, miedo, tristeza, frustración, rencor, envidia o murmuraciones, inevitablemente la calidad de nuestras vibraciones caerá en picado atrayendo espíritus de bajo nivel. Nos metemos entonces en un círculo vicioso que, si persiste, podría incluso afectar a nuestra personalidad, carácter y, en última instancia, provocarnos problemas de salud y mentales. Y todo ello sin nombrar la persistente infelicidad que nos acompañará.

Se comprende, por tanto, cuando se escucha esas frases motivacionales que dicen que "nosotros tenemos la llave de nuestra felicidad". Y es cierto. Bastará un esfuerzo de voluntad para trastocar esa negatividad en pensamientos y acciones positivas. Ciertamente, a veces no es tan fácil como escribirlo, ya que los hábitos creados son a veces difícil de modificar. Se requiere entonces una ayuda fluídica de buenas energías que nos laven para comenzar y recomenzar tantas veces como haga falta, un ejercicio de positividad en nuestra vida.

¿Quieres un pequeño truco para salir de ese círculo vicioso de negatividad? Come bien, duerme bien, date una ducha, ponte ropita limpia... y olvídate de ti mismo comenzando a preocupárte de los demás. Sonríe por la calle a quien te mire, ayuda a cruzar la carretera a alguien impedido, da una pequeña limosna al indigente, dona sangre, recicla vidrio, deja una propina al camarero que te ha puesto el café y sonríe con agradecimiento al cartero que te lleva un paquete a casa.

A sensu contrario, la acción de los Espíritus Superiores es otra. Nos dice el Libro de los Espíritus que "los buenos espíritus sólo aconsejan para el bien (...), suscitan buenos pensamientos y desvían a los hombres -y mujeres- de la senda del mal. Así las cosas, es una buena práctica contar con ellos ante una difícil decisión que hay que tomar. Sabemos que todos y todas tenemos un Mentor o ángel de la guarda. ¿Has probado a tratarle con confidencia de amigo, de hermano? Pídele consejo, hazte amigo suyo, trabaja en equipo con él...

Nos dice el Libro de los Espíritus que su influencia es tan cotidiana que en determinadas ocasiones es difícil, si no imposible, distinguir un pensamiento propio de otro que nos es sugerido. Con todo, se nos dice que, generalmente, los pensamientos propios son los que acuden en primer lugar, lo que nos invita a ser reflexivos y dar siempre a las cosas "una segunda vuelta".

Con todo lo expuesto, nos podría surgir una duda: ¿cómo hacemos para compaginar la cuestión de la influencia de los espíritus y el libre albedrío que nos dicen los mismos espíritus que contamos y del que ya hablamos aquí y aquí? En este sentido, os recomiendo un estupendo artículo publicado por Juan Miguel Fernández con el título "¿influyen los espíritus en nuestras vidas?" y que podéis ver pinchando aquí, donde no sólo nos aclara esa cuestión, sino que nos comenta como neutralizar la influencia de los espíritus inferiores.

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