martes, 22 de enero de 2019

El alma humana

Tal es el título del siguiente documento de trabajo del estudio sistemático de la doctrina espírita. Y, desde luego, bien merece que nos detengamos a reflexionar. ¿Qué es el alma?

No; no se agobien si, así a bote pronto, se sienten confundidos. Han pasado tres mil años desde que se planteó en los Vedas hindúes esta cuestión y aún le damos vueltas tras las interesantes aportaciones de los egipcios (el "ka" y el "ba"), de Platón, Aristóteles, Tomás de Aquino, Descartes, Leibniz, Kant, Freud y tantos otros.


Y tantas aportaciones generan confusión. ¿Puede hablarse de alma sin tener en cuenta la dimensión espiritual? Y si no es así, ¿por qué psiquiatras y psicólogos lo emplean? ¿No están confundiendo alma y cerebro o, al menos, alma y potencias psíquicas? O, por otro lado, si el "alma" está circunscrito a un punto de vista espiritual, y siendo éstos tan diversos, ¿podemos ponernos de acuerdo para hablar de lo mismo? La cosa se complica más cuando nos encontramos con escuelas de pensamiento de inspiración gnóstica que afirman que el ser humano está compuesto de tres partes, a saber, cuerpo, alma y espíritu; fíjense bien, diferencian alma de espíritu y esto, naturalmente, influye en otras líneas de pensamiento haciendo que el tema sea bastante oscuro.

Etimológicamente, "alma" viene del latín "anima" de la que diría Aristóteles que es "el principio vital de los seres vivos". Así, si le preguntamos a este filósofo si un perro o un geranio tiene alma te diría que sí, sin duda, pero tienen alma de perro o alma de geranio. Lo sentimos por Walt Disney.

Si desean tener un resumen de todas las aportaciones realizadas sobre el "alma" les recomiendo el artículo correspondiente de la Wikipedia, que hace un buen resumen. Ver aquí.

En general, todas las corrientes se pueden clasificar en tres grupos si bien, cada uno de los grupos, adolece de algún error o, bien, se queda incompleto, si lo contrastamos con la descripción que el espiritismo hace del alma y que veremos al final.

- Los materialistas, que consideran el alma como un efecto y no como una causa y ven en los fenómenos psicológicos que de ella dependen sólamente el resultado de la actividad funcional del sistema nervioso del ser humano, es decir, del cuerpo material.

- Los vitalistas, que confunden el alma con el principio de la vida orgánica. A pesar de dar al alma vital el carácter de causa de la vida, no explican el atributo esencial del alma humana, que es la conciencia individual.

- Los espiritualistas, que la consideran como un ser real y diferente, causa y no efecto de toda la actividad psicológica y moral del hombre. La interpretan como un ser inmaterial, diferente del cuerpo perecedero y a él sobreviviente, pero todavía la imaginan erróneamente creada con el cuerpo y para ese cuerpo exclusivamente, al que se liga durante la vida física para después seguir un destino sobre el que tienen ideas muy vagas. Y esta es la principal crítica que se les puede hacer: el limitar el horizonte del alma humana a una sola existencia corporal.

 Así las cosas, el espiritismo dio un nuevo enfoque al concepto del alma humana. Los espíritus nos transmiten una y otra vez cuál es su naturaleza, cómo puede manifestarse y comunicarse, cuál es su detino y cómo se realiza éste mediante el progreso, a través de sucesivas encarnaciones en mundos materiales y en cuerpos carnales.

De una forma escueta y contundente, la pregunta 134 del Libro de los Espíritus, ¿qué es el alma? dice "un espíritu encarnado".

Y así, el alma humana es, pues, un ser real, individual, independiente y autónomo; de naturaleza puramente espiritual, que tiene como destino el progresar siempre, elevándose cada vez más en conocimiento y en virtudes y realizándose a través de múltiples existencias corporales en las cuales se depura gradualmente hasta llegar a una meta lejana de conseguir ser un espíritu puro en la más elevada felicidad.

Y ustedes, ¿qué opinan?

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