viernes, 28 de diciembre de 2018

Curso de Mediumnidad (2ª parte)

Les dejo, al final, el vídeo y el audio de la segunda parte del Curso de Mediumnidad organizado por la Federación Espírita Española en 2016 e impartido por varios de sus vocales y, entre ellos, Carlos Campetti.

Los primeros cinco minutos, que pueden saltarse tranquilamente, muestran la organización de ciertos trabajos en grupo que se hicieron en el curso. Debo reconocer que la realización de este vídeo no es muy buena: se pierde tiempo en cosas que no aportan nada, como los grupos discutiendo, y tiene cortes en medio de preguntas públicas cuya contestación no llega a ser escuchada. Con todo, si tienen paciencia, encontrarán aportaciones interesantes y anécdotas curiosas comentadas por Carlos Campetti.

Voy a resaltar algunas de las ideas que me han llamado la atención. Verán que, esta segunda parte, trata sobre todo de la organización de los grupos mediúmnicos y los tipos de trabajos.

- No hay centros espíritas mejores y peores. El mejor centro espírita es aquél donde uno puede trabajar.

- Por tanto, no existe el centro espírita perfecto. Si embargo, un buen centro espírita es aquél formado por personas que quieren perfeccionarse.

- El estudio y la práctica de la mediumnidad requiere asiduidad. Es preferible un médium humilde pero que acude al centro con constancia a un "médium estrella" que acude una vez al mes y el resto de los días no se vuelve a saber nada de él.

- El trabajo mediúmnico es grupal. De hecho, no hay trabajo mediúmnico sin la participación efectiva de todos. Es un trabajo colectivo. Los grupos tienen normas para funcionar y ser eficaces: participar, debatir, aportar, saber escuchar y plegarse a las decisiones de la mayoría. Humildad; no es un buen grupo aquél en el que destaca el personalismo de uno o dos de sus componentes por encima del tono general.

- Evitar la murmuración y el chismorreo. Si algo va mal, debemos acudir a los dirigentes del centro y exponerlo evitando formar "capillitas". Y si el dirigente no da importancia a nuestra propuesta, crítica o preocupación... orar por ese dirigente, volver a reflexionar el tema y, si lo seguimos considerendo importante, insistir y plantearlo en el grupo. El dirigente que no escucha es mal dirigente pero, ante todo, debemos ayudarle con nuestro trabajo, oración y siempre desde la humildad.

- Es mal centro espírita aquél que desatiende las ganas de trabajar de sus miembros y sólo predomina el personalismo de sus dirigentes. Sí; han leído bien así que voy a repetirlo y ponerlo en negrita:  Es mal centro espírita aquél que desatiende las ganas de trabajar de sus miembros y sólo predomina el personalismo de sus dirigentes.

-  Con todo, si pasado un tiempo sentimos que no progresamos, que no aprendemos, que nuestras iniciativas son menospreciadas, que nuestra incipiente mediumnidad no se desarrolla porque en el centro espírita falta formación, atención personalizada, mistificación o por otras causas, entonces no pasa nada por cambiar de centro espírita. O bien, apunta muy sagazmente Campetti, por promover un nuevo centro espírita en nuestro barrio contando, afirma, con el apoyo de la Federación Espírita.

- No olvidar nunca cuál es la razón de la existencia de un grupo mediúmnico: auxiliar a aquéllos que lo necesitan -encarnados o desencarnados-. Posiblemente los primeros necesitados seamos nosotros. En todo caso, nos debe de mover la vocación de servicio que se transluce en la personalidad de Allan Kardec.

Por lo demás, y a pesar de la mediana calidad del vídeo y audio, les recomiendo que lo escuchen.

Aquí tienen el enlace al audio alojado en Ivoox, que pueden escuchar en línea o bien descargarlo: La práctica mediúmnica (II).

Y aquí tienen el vídeo:


Pinchar aquí para ver la parte primera del Curso de Mediumnidad.

Pinchar aquí para ver la parte tercera del Curso de Mediumnidad.

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