jueves, 27 de diciembre de 2018

Curso de mediumnidad (1ª parte)

Al final de este artículo les dejo el enlace a un vídeo que contiene la primera parte del curso de mediumnidad organizado por la Comisión de Formación de la Federación Espírita Española e impartido por varios de sus vocales y, entre ellos, por Carlos Campetti. El vídeo no tiene toda la calidad deseable; de hecho tiene varios enojosos cortes pero, con todo, vale la pena su visualización. No voy a realizar un resumen de todo su contenido; simplemente deseo señalar algunas ideas que me han parecido importantes.

De entrada, se recuerda una idea muy importante que surge de las obras de Allan Kardec. Se dice que todos somos mediums y que la mediumnidad es una facultad natural del ser humano; ahora bien, como todo, hay que desarrollarla y no todo el mundo se convierte en un "médium de desarrollo". Normalmente, de hecho, la mayoría de los médiums lo son debido a un compromiso que asumieron antes de reencarnar motivado por un deseo de progresar. Progresar ¿cómo? Pues mediante la puesta de esa mediumnidad al servicio de los demás. Y aquí tienen lo específico del espiritismo kardeciano: un médium serio jamás cobrará dinero por sus servicios o se prestará a experimentos ajenos al centro espírita que puedan reportarle un beneficio personal, sea monetario o sea de fama mediática. De esto, especialmente de esto, nos alerta la alta espiritualidad ante el riesgo de que el médium olvide su responsabilidad y caiga en un proceso de mistificación. Saquen ustedes sus propias conclusiones con lo que puedan ver en determinados programas de televisión.

Con lo dicho, se comprende la insistencia del estudio con carácter previo a que un médium pase a trabajar en un centro espírita. El estudio permitirá que el médium conozca lo que hace, los límites de lo que hace, lo que le puede pasar, lo que no le puede pasar y, sobre todo, estará protegido de influencias indeseadas. He oído que, en los centros espíritas de Brasil, se exige que los médiums estudien la Codificación durante cinco años antes de sentarse en la mesa mediúmnica. Estos cinco años que, podrían desanimar a cualquiera, se traducen sin embargo en una serie de valores que adquiere el médium y que conseguirán un trabajo de calidad. De entrada, la humildad, el progreso moral, el trabajo constante y la responsabilidad. 

A lo largo del vídeo se comenta también en varias ocasiones que la mediumnidad debe trabajarse en el entorno de un centro espírita; y esto, ¿por qué? Pues el motivo radica en que el trabajo mediúmnico es un trabajo de grupo y se hace con un ambiente preparado, armonizado y un nivel de energía que proporciona un círculo de confianza y protección. Por ello, nunca se realiza en casa o en una reunión familiar o de amigos. Por supuesto, nunca en sitios como cementerios, casas "encantadas" ni, cuanto menos "encantadoras", platós de TV o pueblos abandonados y bombardeados en la Guerra Civil. De nuevo, saquen ustedes sus propias conclusiones acerca de lo que puedan ver en TV.

Por último, Carlos Campetti ha desarrollado un tema que me parece muy importante, el del trance, y que voy a resumirlo.

 Define el trance como un estado alterado de consciencia. Sabido es que la consciencia es el conocimiento que uno tiene de su propia existencia pero que, además, en ella está inscrita la Ley Natural que nos permite confrontar nuestros actos con un sentido moral universal. Por ello, el trance no es inconsciencia (no confundir estado alterado de consciencia con inconsciencia). 

Esta definición es importante porque, según Campetti, el trance no debe ser inconsciente. Puede haber médiums que, tras el trance, no recuerden el mensaje o comunicación que los espíritus hayan dado a través de él o ella pero, a medida que el médium evolucione, lo normal es que pueda recordar más y más. Esto me ha llamado la atención porque dos de los mejores médiums de mi centro espírita no recuerdan nada una vez que salen del trance. Pues bien, insiste Campetti en que no deben acomodarse y que, trabajando y pidiendo la ayuda de sus mentores espirituales, llegarán a ser conscientes.

En este sentido, Campetti nos recuerda además que Allan Kardec no habla de mediumnidad consciente e inconsciente sino de mediumnidad consciente y mediumnidad mecánica. Lo deseable, y el ideal, es que el médium llegue a ser consciente. También alerta contra los "trances espontáneos" porque, al parecer, nunca un espíritu puede manifestarse por un médium sin el permiso de éste.
 Por último, me ha llamado la atención los ejercicios que propone para el desarrollo de la mediumnidad y, especialmente, los de concentración. Afirma que hay múltiples libros que nos pueden ayudar a concentrarnos e, incluso, llega a sugerir que el centro espírita debería contar con la ayuda de especialistas en yoga que puedan periódicamente proponer ejercicios para trabajar la concentración. Piénsese que un medium debe estar y mantenerse concentrado durante una hora o hora y cuarto.

¿En vuestros centros espíritas se hacen ejercicios de concentración? Pues en el mío tampoco... y así nos va el pelo.

En fin, les dejo el vídeo para que lo puedan visiona y, por si lo prefieren, un enlace a un archivo de "Ivoox" por si prefieren escuchar el audio sólamente.



En Ivoox: "La práctica mediúmnica (I)"

Pinchar aquí para ver la siguente parte del Curso de Mediumnidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario