martes, 27 de noviembre de 2018

¿Y por qué leer la Codificación?




Es la pregunta que cualquiera de ustedes, que comience a interesarse por el espiritismo y que, incluso, pueda tener una mediumnidad incipiente, se puede estar haciendo. ¿Por qué tener que leer unos libros de -válgame Dios- 1857? ¿No están ya superados por otras publicaciones? ¿No existen otros manuales redactados en un lenguaje más actual, fresco y novedoso?

Y, a mi parecer, la respuesta es sí y no.

Considero que un espírita debe de leer "de todo"; con criterio, eso sí. Pero debe procurarse una cultura lo más amplia posible -cada uno dentro de sus posibilidades, claro está-. Y ello por un motivo básico: en la Mesa Mediúmnica se puede uno encontrar con espíritus básicos pero también con espíritus elevados que le van a dar mensajes que debe saber interpretar en sus justos términos de acuerdo con su formación. De ahí que un espírita serio debería tener nociones, al menos básicas, sobre psicología, textos sagrados, filosofía, historia... y, claro está, espiritismo. Y ¡ah! sería muy bueno que estuviera al tanto de la realidad mediante la lectura diaria de la prensa. ¿Cómo si no podríamos conseguir un criterio claro de, pongamos por caso, la calificación ética sobre la noticia del desarrollo de niños genéticamente modificados?

¡Que nadie se me asuste y eche a correr! He dicho "dentro de sus posibilidades"... porque "cada uno es cada uno" y no hay que agobiarse ahora con leer "cuantos más libros mejor". Pero sí deberíamos tener todos y todas esa tensión interna de aspirar a saber cada día un poquito más.

De acuerdo pero, insistimos, ¿por qué leer precisamente los libros de la Codificación de los que ya hablamos anteriormente en este post?

Bien, antes de responder, les comento una anécdota. Ayer mismo comenzamos en mi casa a ver una famosa serie de TV titulada "La maldición de Hill House" en la que se describe ciertas experiencias paranormales sufridas por unos hermanos. De ellos, el mayor es el más escéptico aunque, eso sí, realiza sus investigaciones sobre el tema. En un momento dado, entrevistó a una mujer que había visto el espíritu de su marido ya desencarnado. Y, a la pregunta de la mujer de "qué explicación da usted a esos fenómenos sobrenaturales" el protagonista declaró que "el hecho de que no los entendamos no quiere decir que esos fenómenos sean sobrenaturales; tampoco antes se entendía que la electricidad pudiera iluminar una bombilla" Y añade, "pues bien, lo mismo sucede con estos fenómenos a los que yo no llamo sobrenaturales sino, en todo caso, praeternaturales: son naturales pero aún no los entendemos". Aclaro que la serie está ambientada en la época actual, 2018, si bien está basada en una novela homónima, de 1959, de Shirley Jackson .

Pues bien, esa misma respuesta ya la había dado Allan Kardec en 1861 ¡¡hace 157 años!! cuando, en en los item 14.2 y 14.3 del Libro de los Médiums pregunta por esos fenómenos y los propios espíritus le respnden que “nada tiene de maravilloso ni de sobrenatural por lo que el espiritismo los restituye al dominio de los fenómenos naturales”. ¿Comprendéis ahora la importancia de leer la Codificación? En ella está la base de los fenómenos espiritistas, su naturaleza, la explicación de la naturaleza de los espíritus, cómo relacionarnos con ellos, como clasificarlos, nuestro progreso, etc. etc. etc.

Y es que, si no manejamos al dedillo la Codificación, corremos el riesgo de caer víctimas de escritores y divulgadores de lo paranormal que, en realidad, no dicen nada nuevo pero que, eso sí, editan libros como churros y acuden a programas de TV en los que ponen los ojos en blanco cada vez que pronuncian la palabra "missssterio", a la vez que cobran 100 euros por minuto en que salen en pantalla. ¡Basta ya, hombre!

Lean. Fórmense. Reflexionen. Lean a los clásicos y nunca les consideren como "superados". Y después, amplíen sus lecturas a otras obras psicografiadas, que son todas estupendas. Pero la Codificación debería ser "un continuo" que les ayudará a no ser manipulados jamás.

In memoriam.... Alipio González Hernández

Leemos en la web "curso Espírita" que el pasado 23 de noviembre desencarnó Alipio González Hernández a los 76 años (15 de agosto de 1942 – 23 de noviembre de 2018), nacido en España pero residente en Venezuela.

A lo largo de 40 años dedicados a la divulgación de la doctrina espírita, sobre todo a la difusión de obras literarias espíritas, fue director del Anuario Espírita en español, traductor para el castellano de 26 obras psicografiadas por Chico Xavier, con más de 2.500.000 de ejemplares gratuitamente distribuidos en diversos países.

La web citada se hace eco de su sencillez en un precioso artículo denominado "simplemente Alipio" y que os invito a leer pinchando aquí. De ella saco el siguiente extracto:

"Durante recientes giras por Centroamérica y México a veces me confunden al punto de llamarme Doctor, Psicólogo o Licenciado en Periodismo. Nutro por estas carreras académicas profundo respeto y admiración, pero con la honestidad que debe caracterizarme declaro que no poseo ninguno de esos títulos académicos que mucho me honrarían. Simplemente soy Alipio González Hernández. Dirijo desde hace 28 años el “Anuario Espírita” en Español, he traducido algunas obras del Portugués al Castellano y soy Presidente de la Editora Espirita “Mensaje Fraternal”.

 "Como cristiano espírita ejerzo, a veces, como médium y orador incipiente, hago con gusto estos trabajos de manera voluntaria y gratuita a favor de los necesitados a quienes nos debemos siempre bajo el amparo de Jesús y de Kardec".

 "Hago esta aclaratoria con profundo respeto por la verdad pidiendo disculpas a cualquier persona o institución que se haya confundido conmigo pues como dije simplemente soy para todos el hermano Alipio".

Desde esta web le deseamos una plácida desencarnación y nuestro deseo de que continúe su trabajo, ahora en el mundo espiritual. Sería, sin duda, un privilegio y una ayuda recibirle en la mesa mediúmnica si así lo entendiera conveniente....

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Los sueños. Desplazamientos de nuestro espíritu cuando dormimos.


En el centro espírita al que frecuento estamos estudiando los martes de estas semanas el libro titulado "mediumnidad", de Edgard Armond. Todas sus biografías comienzan informando de su condición de militar, masón, profesor y espírta (ver aquí y aquí). Fue escrito este libro en 1956.

Nos encontramos con una de esas obras escritas en portugués de Brasil y traducido al español en Argentina lo que hace que su lectura sea a veces complicada. A mí lo que más me está llamando la atención es la naturalidad con que describe y clasifica hechos espirituales del pasado y que, probablemente, nunca más se vuelvan a dar. Me refiero, en concreto, a los efectos físicos como puedan ser materializaciones, levitaciones, a las mesas parlantes, a los golpes (raps), y a la emanación de ectoplasma.

La historia del espiritismo que, en parte, estoy intentando resumir en este blog, nos dice que esos fenómenos tuvieron su razón de ser para dar el campanazo y llamar la atención sobre un hecho que estaba a punto de nacer: el espiritismo moderno. Fueron necesarios golpes, mesas giratorias y levitaciones -y así queda atestiguado en documentos muy serios- presagios de la psicografía y la mediumnidad pero, desarrolladas éstas y empleadas de forma cotidiana en los centros espíritas, poco probable es que vuelvan a darse esas "movidas" porque el fenómeno ha dado paso a la reflexión y al trabajo personal.






Así las cosas, llama la atención que Edgard Armond desarrolle hasta el último detalle, y en tiempo presente, los pasos a dar para que se dé una buena emanación de ectoplasma. Cuando lo leemos nos quedamos pasmados pensando que en los centros brasileños se producen maravillas cuando, la realidad, es que no. Los efectos físicos pertenecen a la fenomenología de un pasado superado. No me tomen por incrédulo: a mí me encantaría que algún martes presenciáramos una buena emanación de ectoplasma de una "médium" en quien estoy pensando ahora mismo (y que no les voy a decir de quién se trata). No soy incrédulo, pero sí práctico y racional.

Viene esta introducción al caso del tema del que debatimos ayer: los sueños y el dormir. Y es que, en el capítulo 13 del libro mencionado, Edgard Armond habla de fenómenos como el desdoblamiento, la bilocación, la bicorporeidad y la doble personalidad como si fuera lo más natural del mundo y, es más, en un tono que parece decir que si usted, señora, no es capaz de bicorporeizarse, mala médium será.

¿No sabe usted, señora, desdoblarse? No se preocupe, lea el punto 1.2 del capítulo 13, "desdoblamientos conscientes", donde Edgar Armond le da las instrucciones para realizarlo y... nos vemos en New York City esta noche, en sueños. ¡Oh, la fatigue du Nord!

Y así las cosas, por poner un poco de tranquilidad al asunto, me he ido al Libro de los Espíritus, en cuyo capítulo VIII "emancipación del alma" recoge las enseñanzas que los espíritus le transmitieron sobre estos temas y que les paso a resumir:

- Nos dicen los espíritus que, durante el sueño, nuestro Espíritu nunca está inactivo ya que, habiéndose relajado el vínculo que le une al cuerpo, recorre el espacio y entra en relación más directa con otros espíritus.

- Cuidadito con las interpretaciones de los sueños que diversos manuales y abundantes "videntes de bola de cristal y lector de tarjetas de crédito" hacen. El item 404 nos dice, a la pregunta de qué pensar del significado que a los sueños se atribuye" que los sueños no son en modo algun verdadero y que es absurdo creer que soñar con tal cosa anuncia que ocurrirá tal otra. Los sueños son, sin embargo, verdaderos en el sentido de que presentan imágenes reales para el Espíritu pero son relación con lo que pasa en la vida corporal.

- Se nos confirma que dos personas que se conocen pueden visitarse durante el sueño o, incluso, sin conocerse corporalmente, siendo la utilidad de estas visitas el obtener una intuición que nos sirva después.

- Pero, atención, no parece que se pueda provocar voluntariamente tales visitas espíritas porque, entre otras consideraciones, una cosa es lo que el ser humano quiera y otra lo que su Espíritu sepa lo que le conviene o, la alta espiritualidad lo permita. Por tanto, una vez más, desconfíen de esas médiums de "bola de cristal, copa de whisky y lector de tarjetas de crédito" cuando hablan de viajes astrales con la misma facilidad en que ustedes o yo sacamos un billete de Auto-Res.

Y podría seguir, pero casi prefiero que se lean el capítulo VIII del Libro de los Espíritus (items 400 y siguientes). Ver aquí.

martes, 20 de noviembre de 2018

Las obras básicas de la codificación espírita de Allan Kardec

En mi anterior post profundizamos un poco en el carácter de la revelación espírita. Vayamos ahora a un tema no tan denso pero que creo que es importante resaltar en cualquier estudio sistemático que se haga sobre el espiritismo: las obras básicas.

Daremos, por tanto, un somero repaso a los cinco libros en los que Allan Kardec sistematizó y codificó de la enseñanza de los espíritus, razón por la que se los llama Codificación Espírita. Estas obras son la guía en el desarrollo de la doctrina posterior y son la base coherente en la que se han apoyado todas las aportaciones posteriores; es decir, que todos los libros espíritas que se han escrito desde entonces respetan el marco filosófico compilado y explicado por Allan Kardec.

 Así las cosas, un consejo personal: desconfíen de los supuestos médiums y grupos -más o menos mediáticos- de "cazafantasmas" que desconozcan la codificación espírita o que, conociéndola, no la sigan. Y esto lo digo, no por corporacionismo hacia las distintas federaciones espíritas, no, sino más bien, por su propia seguridad. Tras toda bola de cristal hay un lector de tarjetas de crédito. Tras un médium de mesa-camilla, hay un afán de lucro. Tras un supuesto vidente que vaya de plató en plató hay un afán de fama y vanagloria personal. Y la vanagloria es eso: vana gloria. Y nada más alejado del espiritismo kardeciano que la vanidad. Un médium de verdad, lo más probable, es que no dé a conocer ni su propio nombre, en un afán por seguir la vocación que nos transmitió el codificador: afán de servir a los demás -encarnados y desencarnados- de una forma altruista.

Estos son esos cinco primeros libros:

El Libro de los Espíritus.- (1ª edición de 18 de abril de 1857). Este libro trata de los principios fundamentales de la Doctrina Espírita y habla sobre las Causas Primeras, la inmortalidad del alma, la naturaleza de los Espíritus y su vida en el mundo espiritual, las relaciones que mantienen con los hombres y cuáles son las leyes morales entre otros muchos temas.

El Libro de los Médiums.- (1ª edición de enero de 1861). Es la continuación del anterior. Habla sobre los tipos de manifestaciones de los Espíritus, los medios para comunicarse con el mundo invisible, el desarrollo de la mediumnidad y las dificultades y los obstáculos que se pueden encontrar en la práctica del Espiritismo.

El Evangelio según el Espiritismo.- (1ª edición de abril de 1864). Explica las máximas morales de Cristo y de su Evangelio a la luz del Espiritismo. Contiene numerosas comunicaciones de los Espíritus explicando las enseñanzas de Jesús y llamándonos a nuestra transformación moral y espiritual.

El Cielo y el Infierno.- (1ª edición del 1 de agosto de 1865). Subtitulada La Justicia Divina según el Espiritismo, comienza con un examen comparado de las doctrinas sobre el tránsito de la vida corporal a la vida espiritual, habla sobre las penalidades y recompensas futuras, sobre quiénes son los ángeles los demonios, y qué es el Cielo y el Infierno según el Espiritismo. Recoge numerosas comunicaciones de Espíritus acerca de su situación real durante y después de la muerte.

La Génesis.- (1ª edición de enero de 1868). Su título ampliado es “La Génesis, los Milagros y las Predicciones según el Espiritismo” La primera parte habla sobre la génesis espiritual y orgánica y la creación de la Tierra. Analiza numerosos pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento. También se analiza los milagros y las predicciones sobre el futuro explicando su naturaleza según la Doctrina Espírita.

Estos libros constituyen, en la formación del espírita -ya sea un médium de desarrollo, ya sea un orientador de la mesa mediúmnica- un instrumento constante de consulta, estudio y reflexión. De poco sirve leerlos y aparcarlos en una estantería pues su lectura y relectura constante alimentan la investigación e indagación sobre el mundo espiritual y material, así como le da un criterio firme para poder diferenciar las manifestaciones genuinas de espíritus de dudosos fenómenos llamados paranormales que alimentan cientos de horas de radio y televisión.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Carácter de la revelación espírita


Una vez comprendido que la labor de Allan Kardec fue meramente la de codificar la doctrina espírita podemos ahora profundizar en el carácter de la revelación espírita. Con este título se publicó una obrita que podéis encontrar aquí, ya que alguna edición lo ha publicado así, independiente, o bien en el capítulo primero de su libro La Génesis,. Es el material que voy a usar para este desarrollo.

Se nos recuerda que el término "revelar" viene del latín "re-velare" es decir, retirar el velo pero ¿el velo de qué? Pues el velo de un conocimiento que permanecía oculto y al que el ser humano no tenía acceso con sus facultades científicas o intelectuales. Por eso se nos revela con ayuda de la elevada espiritualidad y, así, si es una revelación auténtica, una cacterística esencial es que sea "verdad" y, si estamos hablando de revelación divina, entonces el corolario es que sea una "verdad eterna".

Del espiritismo se dice que constituye la "tercera revelación" habiendo sido las otras dos la de Moisés, en primer lugar, que reveló a un Dios único y una moralidad basada en el Derecho Natural contenido en las Tablas de la Ley, como medio de acceder a él. La segunda fue la del maestro Jesús, que nos transmitió la Ley suprema del amor como pauta de comportamiento. Así las cosas, ¿qué puede aportar el espiritismo que no hayan ya aportado esos dos elevados espíritus -Moisés y Jesús-? Bien, el espiritismo moderno, que nos llega en un momento histórico en que el progreso humano le ha dotado de un elevado sentido del racionalismo científico, y madurez intelectual, lo que hace es completar, a esa idea vaga de la vida futura, una revelación de la existencia de un mundo invisible que nos rodea, puebla el espacio, y con el que podemos entrar en comunicación, de una forma natural, para beneficio recíproco.

Además los espíritus enseñan sólamente lo que es necesario para guiar al hombre y a la mujer por el camino de la verdad pero se abstienen de revelar lo que el ser humano puede descubrir por sí mismo, dejándole la inquietud de discurrir, comprobar y someter todo a la demostración de la razón. No menoscaba, por tanto, la dignidad del ser humano que le permite avanzar por el camino intelectual, de las artes y de la reflexión filosófica.

 Un punto muy importante, a mi parecer, es que mientras las dos primeras revelaciones estuvieron personificadas en las figuras de, respectivamente, Moisés y Jesús, la revelación espírita no está personificada en nadie, sino que es colectiva. ¿Qué quiere decir ésto? Pues que los cinco libros de la  codificación de Allan Kardec forman parte de la revelación espírita pero también el resto de los libros y documentos obtenidos mediante mediumnidad, sea donde fuere y sea cuando fuere que se recibieron. Así, los libros psicografiados por Chico Xavier o Divaldo Franco, entre otros, son revelación espírita, pero también lo es las comunicaciones que se reciben en la mesa mediúmnica de cualquier centro espírita serio.La revelación espírita no está cerrada y continúa recibiéndose. De ahí la gran responsabilidad que supone para los espíritas en formarse bien, en trabajar seriamente y con la misma vocación de Allan Kardec de servicio a los demás de una forma gratuita y desinteresada. Quedan, pues, al margen de la revelación espírita esos/as "médiums de bola de cristal y lector de tarjeta de crédito" que tanto abundan, y esos médiums que hacen de sus facultades un medio de obtención de fama personal mediática en dudosos programas de televisión y radio que tratan del "misterio".

Remarcar, ya para terminar, que por la razón de apoyarse en hechos la revelación espírita, tiene que ser esencialmente progresiva como lo son, en realidad, todas las ciencias de observación. Doble es, pues, el carácter de la revelación espírita: es divina y es científica. Divina en cuanto que proviene de la iniciativa de los espíritus elevados. Científica en cuanto que su elaboración es fruto del trabajo del hombre, sin pretensión alguna de infalibilidad ni de inmovilización.

Para saber más:

- Allan Kardec, La Génesis, capítulo 1, especialmente los items 2, 3, 4, 5, 13, 30, 31, 54 y 55.
- León Denis, La Nueva Revelación. La Doctrina de los Espíritus (en su obra "Cristianismo y Espiritismo".

Conferencia "El Libro de Urantia; un análisis a la luz del espiritismo"

Gracias a los Divulgadores del Misterio, que ya han "subido" el vídeo de la grabación, puedo compartir la conferencia que di el pasado viernes 16 de noviembre en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid. En ella no sólo pretendí analizar el Libro de Urantia como un documento, en principio, revelado -así como desarrollar un poco su contenido- sino, sobre todo, aprovechar para confrontarlo con el carácter de la revelación espírita así como poner de manifiesto cuestiones donde coinciden y donde divergen; entre estas últimas, y como fundamental, la manifestación del espiritismo sobre la "pluralidad de existencias" (reencarnación) como método de progreso frente a la "resurrección morontial" que proclama el Libro de Urantia. Espero que os guste.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Allan Kardec, codificador de la doctrina espírita


El número 5 de la Revista Espírita, publicado en mayo de 1869, contiene un artículo dedicado a la biografía de Allan Kardec -dos meses depués, por tanto, de su desencarnación- que ofrece datos muy interesantes adicionales a las biografías más comúnmente leídas. De entrada, nos muestra una forma de ser muy inspiradora: "vocación de servir a los demás". Por encima de sus dotes intelectuales, que las tuvo, por encima de su espíritu científico, que lo tuvo, por encima de su capacidad de trabajo y entrega a la misión que fue poco a poco descubriendo, estuvo esa vocación de servicio. Y, sin ella, nada de lo demás habría tenido sentido; sin ella, habría sido uno más. Vocación de servir a los demás.

Nacido en Lyon en 1804, sus padres le enviaron a estudiar a Suiza (no demasiado lejos, unos 230 km separan Lyon de Yberdon-les-Bains) en la Escuela de Pestalozzi. Este dato es importante.

Pestalozzi había sido un pedagogo y educador de la época de la ilustración  que desarrolló un método de aprendizaje moderno basado en la el desarrollo de la intuición intelectual y del racionalismo. Sin duda, que este método influyó en Hippolyte Léon Denizard Rivail, que así era el nombre de nacimiento de Kardec, hasta el punto de convertirse él mismo en docente, ya de vuelta a Francia, y de publicar numerosos libros de desarrollo y actualización del método de Pestalozzi. Tal método también influiría posteriormente en sus investigaciones sobre espiritismo.

En 1854, y como hemos comentado en nuestro anterior post, toda Francia vibraba con las noticias de las mesas giratorias o mesas parlantes. Unos hablaban maravillas y otros, la prensa y los sectores intelectuales, las denostaban. Así las cosas, nuestro Hippolyte oyó hablar de la cuestión a su amigo, Mr. Fortier, investigador a su vez del magnetismo. Hippolyte se mostró escéptico, pero no intransigente, y para considerar el tema exigió más pruebas ante las que, atónito al principio -hemos de suponer-, se inclinó a una observación más profunda de los fenómenos.

Así las cosas, y dado su interés en los hechos, sería invitado a asistir a una sesión en casa de Mme. Roger, médium sonámbula, más adelante en la de Mme. Plainemaison y en la de la familia Baudin, recibiendo abundantes mensajes a través de la capacidad mediúmnica de las jóvenes Caroline y Julie. Podéis leer esta etapa y muchos de esos mensajes en el libro "Obras Póstumas" del propio Allan Kardec.

E Hippolyte asistía, escuchaba, reflexionaba, tamizaba con la razón, se preguntaba, se cuestionaba... ¿sí o no? ¿verdad o fraude? ¿una inteligencia exterior o la mera capacidad mental del "médium"? ¿un fenómeno natural tipo magnetismo o seres incorpóreos? Son, podemos suponer, las preguntas que este librepensador se haría... las mismas preguntas que nos hacemos -o nos deberíamos hacer- todos los estudiantes de espiritismo.

Hippolyte llegaría así a la conclusión de que esas comunicaciones eran, efectivamente, manifestaciones inteligentes producidas por los espíritus de hombres y mujeres cuyo cuerpo físico había fallecido. Fue así que se decidió a examinar una voluminosa colección de escritos psicográficos -hasta cincuenta cuadernos- proporcionados por varios amigos espiritistas interesados en su juicio (los señores Carlotti, René Taillandier, Tiedeman-Manthese, Sardou y Didier -se nombran porque no eran precisamente personas crédulas, o sin conocimientos ni ilustración-) y empezó a asistir con regularidad a sesiones, preparado siempre con una serie de preguntas que le eran respondidas de «manera precisa, profunda y lógica». Hippolyte, rendido ya a la evidencia, se metió de lleno en la gran tarea de la Codificación Espírita, elaborando las obras básicas en función de las enseñanzas proporcionadas por, ahora ya tenía certeza, los espíritus.





Se publicaría así, en primer lugar, El Libro de los Espíritus, el 18 de abril de 1857, siendo considerada como punto inicial de la codificación del Espiritismo y, que aún hoy -y precisamente hoy en día- todo espiritista debería haber leído y reflexionado muchas veces pues su conocimiento evita muchas ideas y actuaciones erróneas que pueden entorpecer su desarrollo posterior.

Un año después, el 1 de abril de 1858, fundó la primera sociedad espírita con el nombre de Societé Parisienne des Etudes Spirites y, con ella, la Revista Espírita. Tres años más tarde, el 15 de enero de 1861 saldría publicado el Libro de los Médiums y ya, sucesivamente, el resto de la Codificación: El Evangelio según el Espiritismo, El Cielo y el Infierno, y La Génesis.

No nos consta la fecha en que comenzó a utilizar el nombre de Allan Kardec en vez del suyo original. Quizá lo hizo para separar las publicaciones iniciales docentes de su carrera profesional de las obras espíritas. En todo caso, se sabe que este nombre le fue intuido por su espíritu protector debido a que era el nombre que él mismo había usado en una encarnación previa en las Galias, en la época de los druidas. Así es como le conocemos hoy.

Para saber más:

- Biografía de Allan Kardec en la página de la Federación Espírita Española. Ver.
- En la Wikipedia. Ver.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

De las mesas giratorias a la psicografía.


París entera está atónita. Nos encontramos en la década de 1850 y, como contábamos en un anterior post, las noticias de las mesas giratorias han llegado y grupos de practicantes -unos por diversión, otros por curiosidad- las ponen en práctica con resultados inexplicables. Las preguntas formuladas obtienen respuestas en forma de golpes y, por más que buscan, no encuentran una explicación o fraude posible.

Allan Kardec, de quien hablaremos en futuros posts, nos indica en el apartado IV de la Introducción a su Libro de los Espíritus que ese medio de correspondencia con los espíritus basado en las mesas giratorias o mesas parlantes era lento e incómodo, así que los propios espíritus le propusieron otra idea para mejorar el modo de comunicarse. Kardec nos lo narra así:

Uno de esos seres invisibles dio el consejo de adaptar un lápiz a una cesta u otro objeto. Colocada esta cesta sobre una hoja de papel, es puesta en movimiento por el mismo poder oculto que mueve las mesas. Pero, en vez de un simple movimiento regular, el lápiz traza por sí propio caracteres que forman palabras, frases y discursos enteros, de varias páginas de extensión.” Y añadirá que “la canasta o la tablilla sólo puede ser puesta en movimiento con la influencia de ciertas personas dotadas, a este respecto de un poder especial, a quienes se designa con el nombre de médiums –esto es, “medio”- o intermediarios entre los Espíritus y los hombres”.

Este sistema permitió recibir mensajes con fluidez, pero la verdadera revolución ocurrió cuando se dieron cuenta de que la canasta o la tablilla que usaban tampoco era necesaria, y se comenzó a escribir directamente con la mano:

Más tarde se reconoció que la cesta y la tablilla sólo constituían, en realidad, un apéndice de la mano, y el médium, tomando directamente el lápiz, se puso a escribir por un impulso involuntario y casi febril. De esta manera las comunicaciones se hicieron más rápidas, más fáciles y más completas, y tal procedimiento es en la actualidad el más utilizado”.

A estos procedimientos se les llamó psicografía, y constituyeron una revolución. Ya no sólo era posible comunicarse, sino que se podían obtener respuestas largas y complejas. De este modo se obtuvieron largos textos, y se han podido obtener a través de los años, numerosos libros que han sido dictados por los Espíritus.

martes, 13 de noviembre de 2018

Estáis invitados a mi próxima conferencia...

Este viernes, 16 de noviembre, a las 19h30, daré una conferencia en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, con el título "El Libro de Urantia: un análisis a la luz del espiritismo"

Con ella pretendo presentar un libro enigmático, en principio revelado por seres celestiales en la década de los años 20s y 30s del siglo XX en Chicago, EE.UU., conteniendo 196 documentos que tratan sobre cosmología, Dios, los seres espirituales, la historia de Urantia -así se llama nuestro planeta en el cosmos- y la vida y enseñanzas de Jesús de Nazaret, así llamado en la Tierra -o Urantia- pero cuyo nombre cósmico es Miguel de Nebadón.

Al hilo de la conferencia aprovecharé para repasar el apasionante tema de "los libros revelados" y situar el carácter de la revelación espírita. Por último, expondré las conexiones y paralelos entre el Libro de Urantia y la doctrina del espiritismo kardeciano así como los puntos de discordancia.

Espero que os interese y, si podéis acudir, estáis cordialmente invitados. La entrada es gratuita pero conviene llegar con algo de antelación, pues el aforo es limitado.

¿La dirección? Madrid, calle de La Bolsa, 14, 1º-Dcha, D.

¡Os espero!

lunes, 12 de noviembre de 2018

El fenómeno de las mesas giratorias

Tras los acontecimientos de Hydesville que protagonizaron las hermanas Fox y que hemos relatado en nuestro anterior post, debemos ahora analizar el fenómeno de las mesas giratorias. ¿Por qué? Pues porque estos hechos fueron fenoménicos, es decir, atrajeron a muchas personas por el espectáculo e hicieron que se corriera la voz hasta convertirse en un trending topic, que diríamos hoy. En paralelo, por supuesto, surgieron muchos, muchísimos, falsos espiritistas que, con ánimo de ganar un dinero o fama personal -que para el caso es lo mismo- se dedicaron a defraudar y engañar a quienes, con sana curiosidad se acercaban a esos hechos. Y, digo, esto es muy importante, porque más adelante investigadores serios se empeñarían en conocer la verdad convirtiéndose, ante las evidencias, en importantes divulgadores espíritas. Estoy hablando, por supuesto, de Allan Kardec.

Pero volvamos al tema de las mesas giratorias, pues fue uno de los fenómenos más simples y de los primeros en ser observados. En realidad, no consiste en otra cosa que una mesita redonda
con una base de tres patas, alrededor de la cual se juntaban las personas, que colocaban las manos sobre la superficie de la mesa, la cual se movía, giraba o se sostenía sobre dos patas para responder a las preguntas formuladas mediante un sistema de golpes ocasionados por la tercera pata. De ahí que se las llamara también "mesas parlantes" y, al fenómeno "danza de las mesas" En la introducción al Libro de los Espíritus, párrafo III, nos apunta Kardec que estas manifestaciones fueron así llamadas por primera vez en el libro de Anna Blackwell "The spirit's book", publicado en Londres y Boston en 1875, denominándolas "table-turning" en inglés o "danse des tables", en francés.

Por cierto que también en Madrid tuvimos estos espectáculos en 1853. Véase el excelente artículo publicado por Eduardo Valero García bajo el título "la mesa giratoria y espiritismo en las calles de Madrid" en su blog "Historia Urbana de Madrid" y que podéis consultar pinchando aquí.

Los experimentos continuaron y se sofisticaron: se hacía a las mesas girar, pero también bailaban, levitaban y respondían a las preguntas que se les hacía. Primero, respondiendo “sí” o “no” con uno o dos golpes en el suelo con una pata. Después, utilizando códigos cada vez más complejos “las mesas” empezaron a mandar mensajes a través de los golpes. Uno de los sistemas era el de Post, mediante el que se recitaba un alfabeto y la mesa golpeaba el suelo al llegar a la letra deseada. Para intentar mejorar este sistema, se inventó el “psicógrafo”. Consistía en un tablero con las letras del alfabeto pintado, sobre el que se movía un puntero por encima del tablero hasta que se oía el golpe de la pata de la mesa para señalar una letra.

Hoy día podemos preguntarnos el motivo de estos métodos tan lentos y farragosos. Incluso, los que acudimos casi semanalmente a reuniones en torno a una mesa mediúmnica y somos testigos de cómo un médium entra en trance, es incorporado por un espíritu y manifiesta un determinado mensaje mucho más allá del conocimiento del médium, no podemos por menos que sonreírnos al leer estos episodios de las mesas giratorios. Sin embargo, como siempre que se estudia la historia, debemos de ponernos en el lugar de los protagonistas. De alguna manera el espiritismo tenía que irrumpir de una forma indubitada. Si lo hubiera hecho mediante mediums nadie les habría creído argumentando que era un fenómeno fraudulento ya desde su origen.

Sea como fuere, las mesas giratorias siempre representarán el punto de partida de la doctrina espírita y es por eso que les dedicamos estas explicaciones. Por otro lado, es de reseñar que empiezan a surgir dos grupos de personas: las que se aproximan al espiritismo por el simple fenómeno y se quedan en lo extraordinario, en lo fenoménico, en los golpes y mesas que giran ¡oooohhh! y, un segundo grupo, que, por encima del espectáculo, indaga las causas y consecuencias, reflexiona, se pregunta sobre los porqués, investiga si hay algo inteligente... en esta línea se situará Allan Kardec.

Y, esos dos grupos de personas, aún existen hoy día. Unos acuden a los centros espíritas por el espectáculo, para ver qué les dicen los espíritus, haciéndoles preguntas que, en realidad, se las deberían hacer a sí mismos. Son personas mistificadas y carne de cañon de mediocres programas de televisión y periodistas fanáticos de un misterio que no existe más que en sus cuentas bancarias. Otros acuden para aprender y progresar en su camino espiritual personal con intención de ser mejores personas y más libres; normalmente pasan desapercibidos, hablan poco y escuchan mucho sabiendo que el progreso espiritual es, ante todo, individual.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Todo comenzó en 1848, en Hydesville, con las hermanas Fox.



Los sucesos relacionados con las hermanas Fox han sido tantas veces narrados, re-narrados, interpretados, reinterpretados y usados a conveniencia de unos -que quieren denostar los fenómenos mediúmnicos- y de otros -que desean sobrevalorarlos- que realmente resulta muy difícil sacar una idea clara de lo que pasó con certeza.

Por otro lado, y en relación con este tema, me llama la atención la escasa formación -seria, profunda y metódica- que los centros espíritas de nuestro país imparten. Tengo una sana envidia de los centros de Brasil donde, antes de pasar a la mesa mediúmnica, es necesario asistir durante cinco años ¡cinco! a estudios de formación de la doctrina espírita. ¡Otro gallo nos cantaría si en España se hiciese lo mismo!

Pero, en fin, tenemos lo que tenemos y la formación, lo mismo que el progreso espiritual, nos la tenemos que buscar a nivel personal, a golpe de clic de ratón y separando "el grano de la paja". Confío contribuir con este blog a poner mi granito de arena en ayudar a esa formación.

Pero volvamos a Hydesville. El capítulo IV de la excelente obra de Sir Arthur Conan Doyle (sí, sí, el creador de Sherlock Holmes) titulada "Historia del Espiritismo" nos narra los sucesos con el carácter racional y preciso del autor. Nos cuenta que la familia Fox, compuesta por los padres -granjeros y devotos metodistas- y dos hijas (la tercera vivía fuera), alquiló una pequeña casa en diciembre de 1847 en Hydesville, humilde aldea del condado de Wayne, en el estado de Nueva York, Estados Unidos. A los pocos meses comenzaron a sentirse perturbados por ruidos y golpes inexplicables hasta que en la noche del 31 de marzo de 1848 las niñas, como en un juego, desafiaron al poder invisible a que repitiera los golpes que ellas producían con los dedos. El reto de las muchachas fue inmediatamente atendido, y cada golpe tuvo su eco en otro similar.

Esa fuerza aparentaba tener tras de sí una inteligencia independiente, lo que concedía una enorme significación al fenómeno. En principio, la madre se atemorizó, pero luego comenzó a hacer preguntas, cuyas respuestas, recibidas con un sí o un no, por medio de un número convenido de golpes, demostraron que esa inteligencia tenía un amplio conocimiento de sus habitantes y sobre lo que ocurría en la casa. Esto se repitió con la intervención de una vecina y luego los demás vecinos concurrieron en masa.

Con su fina ironía, Conan Doyle nos dice que, al estilo americano, formaron una especie de comité de investigación y por medio de un artefacto con letras y números, inventado por uno de los vecinos -el Mr Duesler- consiguieron que la fuerza inteligente desconocida fuera marcándolos para formar palabras y frases. Se identificó como un espíritu, que había vivido con el nombre de Charles B. Resma y que se ganaba la vida vendiendo de puerta en puerta, habiendo sido asesinado por dinero y enterrado en esa casa cinco años antes. El comité de investigación publicó sus resultados al cabo de un mes, y 55 años más tarde el "Boston Journal" confirmó en su edición del 23 de noviembre de 1904, que habían sido encontrados los restos del hombre que había sido asesinado en la casa habitada por la familia Fox.

Estos fenómenos atrajeron la atención general y se difundieron, como la pólvora, por otros estados. En medio de las opiniones encontradas, entre los adeptos y los escépticos, algunos de estos agresivos, la familia se encontró hostigada, expulsada de su Iglesia Episcopal y obligada a mudarse de la ciudad. Se producirían entonces las primeras manifestaciones públicas en un salón más grande, el Corinthian Hall y, en paralelo, se crearían los primeros grupos de estudios. Sería en 1850 cuando la Familia Fox se traladó a Nueva York continuando las sesiones públicas en el Hotel Barnum. Miles de norteamericanos se interesarían por estos hechos mientras, en paralelo, se publicaron agrias críticas por parte de la prensa. Al tiempo, se iniciarían múltiples investigaciones con científicos e investigadores al frente tales como Dale Owen, William Crookes y el juez Edmonds.

Detengámonos aquí porque es importante resaltar que las hermanas Fox fueron sometidas a tres comisiones de investigación que, sucesivamente, fueron afirmando que  los fenómenos no obedecían a ningún fraude, al punto de que el ya citado Juez Edmonds, antes conocido por su ideología materialista y muy crítico con los fenómenos, se convencería de su veracidad.

Sin embargo, cierto público, al principio indiferente, cuando vio la evidencia, reaccionó agresivamente y estuvieron a punto de lincharlas. Las niñas fueron presionadas, chantajeadas y obligadas a negar los hechos, sin embargo tiempo después, calmados los ánimos, rectificaron y confirmaron lo ocurrido.

Aquí comienza la etapa más oscura de las hermanas Fox y es necesario que seamos muy comprensivos con una familia, antes pobre, y con unas niñas de 14 años (Margaret Fox) y 11 años (Kate Fox) que, de repente, se ven elevadas a la fama. Su peculiar "operación triunfo" las conduciría a unos episodios un poco turbios y debemos separar el resto de su vida de los orígenes de las manifestaciones. Pero sigamos con la historia.

Después del Congreso Espiritualista celebrado en Cleveland, en 1852, las dos hermanas fueron enviadas a Europa para ser investigadas y experimentar con ellas. Ambas hermanas consintieron durante años, en prestarse como objeto de observación. Entre los científicos interesados, se encontraba Alexander Aksakof, quien, más tarde, en su obra "Animismo y Espiritismo", afirmó que la aparición de Estelle, fallecida en 1860, era un caso concluyente de aparición materializada, con la intervención mediúmnica de Kate Fox, y en presencia de Mr. Livermore, esposo de la difunta. Prolongó la investigación durante 5 años en 388 sesiones, tomó nota detallada de los fenómenos y pudo constatar su veracidad y la identidad del espíritu. La mano materializada de Estela escribió cerca de un centenar de páginas y tanto la letra como el estilo eran inconfundiblemente, los de la mujer fallecida, incluso en francés, lengua no conocida por la médium. Al mismo tiempo se materializaba otro espíritu identificado como Benjamin Franklin, quien tenía la misión de ayudar en la manifestación.

Poco después de su llegada a Europa, Margareth Fox conoció a Elisha Kane, médico puritano que se sintió atraído por la hermosa muchacha, la protegió para que se educara y finalmente se casó con ella. Falleció cinco años después y la señora Fox-Kane repudió durante algún tiempo todos los fenómenos de los que había sido protagonista, e ingresó en la Iglesia Católica Romana.

En el año 1871, las hermanas todavía recibían el apoyo y la admiración de personalidades prominentes de la época. Ese mismo año, Kate Fox visitó Inglaterra, patrocinada por Mr. Livermore con la finalidad de entrevistarse con Benjamin Coleman, conocido miembro del movimiento espiritualista moderno inglés, a quien confió la misión de conseguir testigos que no tuvieran escrúpulos de ver sus nombres involucrados en tales experimentos para confirmar los hechos. Comenzó las sesiones a su llegada, y en una de las primeras estuvo presente Daniel Dunglas Home, conocido médium de la época. Se produjeron golpes y ruidos, y ambos se sometieron a toda clase de exámenes.

El 14 de diciembre de 1872, Kate Fox se casó con H.D.Jencken, abogado de Londres y uno de los primeros adeptos al espiritualismo moderno en Inglaterra; y según se ha reseñado, en la fiesta de bodas se produjeron efectos físicos asombrosos. La señora Fox-Jencken y su marido frecuentaron círculos sociales londinenses distinguidos y frecuentemente participaban en experiencias psíquicas con renombrados investigadores. La mediumnidad de Kate se desarrolló desde la comunicación por golpes a las luces medianímicas, la escritura directa y la aparición de manos materializadas; además de algunos movimientos de objetos de una habitación hacia otra; y era parte de todos los actos de su vida cotidiana. Por aquel tiempo William Crookes estudió las facultades de la médium y publicó una sincera declaración afirmando la veracidad de los fenómenos, y describiéndolos con detalle.

En 1876, las hermanas se reunieron y continuaron juntas algunos años, hasta que ocurrió entre ellas un penoso incidente. Para aquel entonces ya era evidente la tendencia de ambas hacia el alcoholismo y aparentemente esto hizo surgir un agrio reproche de parte de su hermana mayor Leah Fox, al que se sumó la intervención de algunos seguidores, que desearon separar a la segunda de sus hijos. Esto disgustó profundamente a Margareth y Kate. La primera, ya sea por venganza o por interés pecuniario, declaró al New York Herald, antes de salir de Londres, que todo era una farsa.

No obstante, durante la conferencia que dio en la Academia de Música de New York, para denunciar el fraude, se produjeron los ruidos y golpes característicos de su facultad mediúmnica, e independientes de su voluntad. Kate estuvo presente en ese acto pero se mantuvo en silencio, lo que se interpretó como una aprobación; sin embargo, más tarde confesaría su sorpresa ante las afirmaciones de su hermana. Por su parte, Margareth, se arrepintió y confesó haber contado mentiras; declaraciones que aparecieron en la prensa un año más tarde.

H.D. Jenken, marido de Kate, falleció en 1881, y Kate quedó con dos hijos bajo su responsabilidad, los cuales, según los relatos de la época, demostraron desde la más tierna edad, una capacidad mediúmnica significativa.

Es necesario hacer notar que sólo después de cuarenta años de exhibiciones públicas, comenzó a manifestarse en la vida de las hermanas una situación penosa y censurable. Sin embargo, sus conductas equivocadas de sus últimos tiempos no pueden ser vinculadas a su facultad mediúmnica, aunque podrían serlo tal vez, a la ignorancia con que la desarrollaron y las influencias perniciosas de los seres que las utilizaban como intermediarias. Las hermanas Kate y Margareth Fox fallecieron en los primeros años de la década 1890-1900.

Puede ver aquí la biografía completa de las hermanas Fox.
Pero, sobre todo, recomiendo leer los capítulos IV y V del ya citado libro de Arthur Conan Doyle, Historia del Espiritismo, que puede consultar aquí, a partir de la web oficial de la FEE.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Los amigos invisibles de los niños. Mediumnidad en los niños.

Ayer, como todos los martes, tuvimos en el centro "mesa mediúmnica" precedida del estudio de la doctrina espírita. Los primeros martes de mes acostumbramos a "descansar" del libro que estamos analizando y plantear cuestiones generales, dudas personales o puesta en común de noticias relacionadas con el tema del espiritismo. En concreto, se planteó un tema al que uno de los dirigentes de la sesión dio una respuesta con la que no estoy del todo de acuerdo y de ahí que haya investigado un poco y aprovecho para compartirlo con mis lectores y lectoras.

El tema que se suscitó fue el de la mediumnidad en los niños y si los amigos invisibles de los niños son o no reales.

Por un lado, alguien comentó que cuando un espíritu-niño viene a la mesa mediúmnica, manifestándose a través de un médium, no es realmente un niño sino que es un adulto que se ha quedado con la imagen de niño por su conveniencia. En ese caso lo que debe hacer el adoctrinador es conversar con él y hacer que se dé cuenta de que es un adulto. Ese es el camino mejor para su esclarecimiento. Nada que objetar en este sentido.

Pero uno de los dirigentes de los trabajos afirmó que "los amigos invisibles de los niños son una proyección, una imantación, una impregnación; no son reales". Y es aquí donde discrepo.

Por supuesto, en la mayoría de los casos, un amigo invisible es el resultado de la rica y fértil imaginación que tenemos en la infancia. Puede ser también que haya un componente psicológico que provoca que el niño, en situaciones de soledad o necesidad de aislamiento, se cree un espacio personal donde ubica un amigo invisible, normalmente inventado, con quien habla y juega. Hasta ahí no hay nada anormal y, según la moderna psicología, los amigos imaginarios tienden a desaparecer a la edad de siete u ocho años.

Sin embargo, puede haber casos de que, debido a la sensibilidad de la edad, haya efectivamente una incipiente mediumnidad. Así, para las psicoterapias de planteamiento interdimensional, cuya praxis está fundamentada en la creencia de la inmortalidad del espíritu, un niño que mantiene un diálogo con un amigo, considerado invisible a los ojos de los padres, puede representar un contacto realizado por medio de su sensibilidad supra-sensorial, o sea, mediumnidad.

Es preciso recordar que hay o hubo médiums famosos que ya desde niños tuvieron muestras de mediumnidad y, para muestra, un botón:

- Chico Xavier, quien a los cinco años pasó a conversar con el espíritu de su madre y, en la escuela, sentía que otras manos guiaban su escritura.

- Ivonne Pereira, célebre por psicografiar, manifestó su mediumnidad desde que era bebé, y hablaba con espíritus a los cuatro años.

- Divaldo Pereira Franco, a los cuatro años, vio al espíritu de la abuela.

Y tantos otros. Por cierto que, hablando de Divaldo Pereira Franco, he encontrado una entrevista que le hizo Luis Hu Rivas, el 9 de diciembre de 2008, para la Revista Espírita, en Faro -Portugal-, y en la que le formularon varias preguntas relacionadas con este tema y que paso a transcribir una selección (los subrayados son míos):

 1 – Divaldo, películas como “Sexto Sentido” retratan el caso de niños con mediúmnidad ostensiva. ¿Cuándo podríamos identificar el caso de un “niño médium”?

El Espiritismo es una ciencia experimental y todos los casos, a fin de merecer credibilidad, deben pasar por el tamiz de la observación, del estudio y de la confirmación. Sin duda, en el período lúdico, el niño tiene la imaginación muy rica y crea imágenes, hechos fantasiosos, que tienen que ver con su propio desarrollo psicológico. De este modo, cuando un niño informa que ve seres espirituales, la mejor metodología es la observación, acompañando sus narrativas con tranquilidad y confiriéndolas con la realidad. A través de la conversación natural y sin disfraces, se le debe explicar que dicho caso es verdadero y que debe mantenerse perfectamente tranquilo, evitando la creación de miedos injustificables o de deslumbramientos innecesarios.

2 – ¿Qué deben hacer los padres cuando detectan que su hijo es un “niño médium”? ¿Pueden llevarlo a la evangelización, sesión mediúmnica, tomar pases, etc.?

Los padres que perciban mediumnidad en sus hijos aún niños, deben considerar el fenómeno como natural, conduciéndolos a los estudios de la evangelización espírita infanto-juvenil, recurriendo a los pases, cuando hubiera necesidad, manteniendo el estudio del Evangelio en el hogar y orientándolos con naturalidad. Una buena sugerencia es evitar que los niños participen en reuniones mediúmnicas de cualquier naturaleza, puesto que, encontrándose en fase de desarrollo psicológico y sin discernimiento para las profundas consecuencias de la mediúmnidad, la prisa por educar la facultad puede ocasionar graves daños en el comportamiento infantil.

3 – ¿Cómo deben actuar los dirigentes de los Centros Espíritas cuando reciben niños médiums en su institución? ¿Cómo conducirlos correctamente?

La actitud más compatible con la metodología educacional propuesta por la Doctrina es conducir a actividades de evangelización espírita, a conversación saludable de orientación moral y espiritual.

4 – Muchos niños afirman que hablan con un “amigo invisible”, ¿se trata de mediúmnidad?

Desde que exista comunicación entre un encarnado y otro desencarnado, estamos ante un fenómeno mediúmnico. En este caso, constatamos, cuando es auténtica la información infantil, que se trata de un intercambio de esta naturaleza.

5 – (...) Observamos, hoy en día, muchos niños con actitudes y sensibilidad espiritual; ¿Se trata del surgimiento de una nueva generación de Espíritus reencarnando con mediúmnidad elevada?

(...) En todas las épocas siempre hubo niños médiums, y ahora, en la gran transición de mundo de pruebas y expiaciones para el mundo de regeneración, Espíritus de otra dimensión reencarnan en la Tierra, a fin de adelantar este proceso iluminativo. Allan Kardec, en “La Génesis”, en el capítulo XIV, se refiere a esta nueva generación. Psicólogos, psicoterapeutas, educadores modernos se sorprenden con muchos de los niños actualmente reencarnados, lo que viene dando margen a estudios profundos, algunos de los cuales resultaron en las indebidas denominaciones de niños índigo y cristal, así como de otros con diversos trastornos que vienen siendo cuidados de manera especial, en los cuales se ocultan fenómenos espirituales variados.

6 – ¿Los niños médiums pueden sufrir obsesión?

Claro que sí, porque infantil es solamente el cuerpo. Los Espíritus que habitan los cuerpos son viajeros del tiempo y del espacio, portadores de títulos de ennoblecimiento y de graves débitos para con las Leyes Divinas. Es natural que estando incursos en delitos, experimenten desde la infancia la presencia de sus cobradores entonces desencarnados.

7 – En los Estados Unidos, los fenómenos de Hydesville, contaron con la participación de niños médiums: las hermanas Fox y en el trabajo de la Codificación Espírita en Francia, Allan Kardec contó con la colaboración de diversas niñas médiums como las hermanas Baudin. ¿Por qué sucedió?

Estas jóvenes que participaron en los fenómenos de Hydesville y de la codificación del Espiritismo eran mayores de 13 años, encontrándose en la adolescencia. Pienso que los nobles guías de la humanidad las prefirieron, con el objetivo de demostrar que no eran ellas las responsables por las profundas respuestas que daban a las preguntas que les eran formuladas, en vista de la falta de cultura y de conocimientos generalizados. Además, estando con el inconsciente actual liberado de impresiones perturbadoras, eran más fácilmente conducidas por los desencarnados que utilizaron sus facultades.

8 – ¿Los niños médiums, cuando se convierten en adultos, continuarán siendo médiums?

Siendo la mediúmnidad una facultad orgánica que el cuerpo reviste de células, prosigue durante el desarrollo infanto-juvenil, edad adulta, provecta hasta la desencarnación, pudiendo sufrir alteraciones, bloqueos e inclusive pérdida, como enseña el noble Codificador. Normalmente, los niños médiums prosiguen en el ejercicio de la facultad cuando alcanzan la edad de la razón, lo que sucedió, por lo menos, con aquellos que quedaron conocidos y prosiguieron en la labor mediúmnica.

9 – Finalmente, ¿podría contarnos su experiencia como niño médium y cómo fue útil en su vida actual?

Conviviendo con los Espíritus desde los cuatro años y medio de edad, nunca me perturbé con su asistencia en el período infantil. Solamente, más tarde, cuando comencé a identificar aquellos que eran portadores de sentimientos malos y perversos, fue que experimenté conflictos y aflicciones. Gracias al conocimiento del Espiritismo y a su estudio sistematizado, he podido mantenerme en equilibrio posible, a través de los tiempos, marchando en dirección del amor inefable del Padre.

                                                                                                                 Divaldo Pereira Franco

(Faro, Portugal, 9 de diciembre de 2008. Entrevista concedida a Luis Hu Rivas para La Revista Espírita en español.)

martes, 6 de noviembre de 2018

Cine a la luz del espiritismo, por Juan Manuel Soto. La conferencia

Una vez publicada, os dejo a continuación los enlaces para que podáis ver y escuchar la conferncia que Juan Manuel Soto dio en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, el pasado viernes 19 de octubre.

JuanMa es terapeuta ocupacional, graduado por la Universidad Juan Carlos I de Madrid. Profesionalmente ejerce como tal especializándose en enfermedades degenerativas y demencias varias asociadas a personas mayores. También ha trabajado con niños con diversos trastornos psicosociales. En el centro espírita, JuanMa colabora como "orientador" en la mesa mediúmnica asistiendo a médiums desarrollados en las comunicaciones con espíritus, tanto de conocimiento como necesitados de esclarecimiento. Es "pasista" y colabora dando pases, tanto energéticos como de sanación. Y, desde el 19 de octubre, lo podemos considerar conferenciante y divulgador de la doctrina espírita.

Espero que disfruten con esta conferencia, subida en dos partes, con la que contamos gracias a la profesionalidad de Mindalia TV.

Esta es la primera parte:



Y esta la segunda:



Si prefieren escuchar el audio de la conferencia, pueden hacerlo o descargarlo desde "Ivoox" en los siguientes enlaces:

- Audio de la primera parte.

- Audio de la segunda parte.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Cine a la luz del espiritismo, por Juan Manuel Soto

Hoy lunes, 5 de noviembre, a las 18h, Mindalia TV emitirá el vídeo de la conferencia que Juan Manuel Soto dio el pasado 19 de octubre titulada " Cine a la luz del Espiritismo". A esa hora, y durante la emisión del vídeo, JuanMa estará en el chat de Mindalia, por Youtube, respondiendo en directo las preguntas que los oyentes quieran hacerle. ¡Apuntaos la fecha y compartid esta cita!

Os dejo el enlace:

sábado, 3 de noviembre de 2018

El alma viajera eterna, por Juan Miguel Fernández

Os dejo a continuación el vídeo de la conferencia que Juan Miguel Fernández dio ayer, viernes 2 de noviembre, en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid. Fiel a su formato, se trata de una breve conferencia de no más de media hora, seguida de un turno de preguntas de unos 45 minutos. Disfrutad!


viernes, 2 de noviembre de 2018

¿Y si escucho ruidos en mi casa?


 Nos dice el capítulo V del Libro de los Mediums de Allan Kardec que "de todas las minfestaciones espiritistas, las más sencillas y las más frecuentes son los ruidos y los golpes; aquí es, sobre todo, donde es preciso temer a la ilusión, porque una porción de causas naturales pueden producirlos: el viento que silva o que agita un objeto, un cuerpo que se mueve por sí mismo sin apercibirse, un efecto acústico, un animal oculto, un insecto, etc. (...)" (Ver punto 83 de dicho capítulo).

En consecuencia, Kardec nos sugiere que, ante cualquier sonido no habitual acudamos primero a un análisis lógico y racional. Es algo básico. No debemos, por tanto, fliparnos cuando escuchamos en casa crujidos, o se enciende sola la televisión o se escuchan pasos en el piso de arriba, que suponemos vacío. Y en los centros espíritas, por regla general, nunca falta alguna flipada y algún flipado.

Y es que una casa, un edificio, es casi un ser vivo y es natural escuchar ruidos y crujidos. Vivo en el centro de Madrid en una casa antigua construida en 1850. En el sótano hay una de esas galerías construidas en la Edad Media que comunicaban con el antiguo Alcázar y por donde circulan corrientes de aire y, en algunos tramos, ríos subterráneos de los que tanto abundan en Madrid. Es natural que el edifico tenga reasentamientos, quejidos, salgan pequeñas grietas y cambios de temperatura y humedad. Pero no sólo en nuestra casa; cualquier casa moderna "se mueve". Los arquitectos saben que un edificio nuevo tiene un periódo de entre 10 y 15 años para asentarse y reajustarse, con los consiguientes ruiditos, grietas y sonidos varios.

Pero no sólo eso. Tenemos en Madrid un clima continental caracterizado por altas temperaturas en verano y mucho frío en invierno. El impacto que esos cambios tiene en la madera, metales y cementos produce continuas contracciones y expansiones que, por supuesto, "suenan".

¿Se le enciende sola la televisión? ¡Señora! ¿No ha pensado que, tal vez, el mando a distancia de su vecino interacciona con su propio aparato o su propio mando a distancia?

¿Oye pasos en el piso de arriba, y sabe que lleva vacío desde la Guerra Civil? ¡Vecina! Piense que, en el silencio de la noche, los sonidos pueden transmitirse desde decenas de metros.

 Pero, ¡por Dios bendito! no nos venga a fastidiar al centro espírita con los ruidos de su casa sólo porque quiera tener su minuto de protagonismo colocándonos su "momento-testimonio". ¡Se lo pedimos por caridad!

Y, con todo, supongamos que en última, en ultimísima instancia, hay un espíritu en su casa que quiere ponerse en contacto con usted. (Cosa que, por cierto, me parece curioso que venga cuatro veces a la semana al centro espírita y no se pongan en comunicación cuando hay una buena ocasión y tenga que ser en su casa; pero bueno...supongamos que así es) ¿No tiene usted, señora, ya el suficiente conocimiento para ponerse en contacto con el espíritu y decirle mentalmente "hermano, qué quiere usted, en qué puedo ayudarle"? Digo, no me parece de recibo tener el espíritu en su casa dando golpecitos ¡¡con el esfuerzo energético que ello le debe suponer!! cuando usted, señora, puede recibir el mensaje cómoda y mentalmente. Digo yo, vamos.

Continúa Allan Kardec (punto 85) comentando que "hemos dicho que las manifestaciones físicas tienen por objeto llamar nuestra atención sobre alguna cosa y convencernos de la presencia de una potencia superior al hombre. Hemos dicho también qu elos Espíritus elevados no se ocupan de esta clase de manifestaciones; se sirven de los Espíritus inferiores para producirlas (...) Conseguido el objeto, la manifestación material cesa, porque ya no es necesaria".

Las conclusiones salen solas.