miércoles, 16 de enero de 2019

Conferencia "El laboratorio del mundo espiritual", por Juan Miguel Fernández



Éste es el vídeo de la conferencia que Juan Miguel Fernández impartió el pasado viernes, 11 de enero, en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid. Juan Miguel es, como saben, el presidente de la misma, médium de largo recorrido, trabajador de la casa en las tareas de "atención fraterna" y divulgador espírita.

Esta conferencia es reproducción de la que ya dio en el Congreso Espírita Nacional de 2018.

Por si acaso prefirieran escucharla en línea o descargarse el audio, les dejo el enlace de la misma en Ivoox. Pinchar aquí.

martes, 15 de enero de 2019

El sábado estuvimos... en el centro espírita Alborada Nueva.

En media hora escasa del intercambiador de Avenida de América nos pusimos en Torrejón de Ardoz un grupito de compañeros y amigos de nuestra asociación con idea de asistir a un par de conferencias que daban en el centro espírita de allí, llamado así, Alborada Nueva.
El lugar ocupa lo que debió de ser anteriormente un local comercial y hay que reconocer que ha sido montado con todo cariño lo cual se notaba en pequeños detalles: las pulcras cortinas para separar espacios, la jarrita de agua con filtro incoporado, los cuidados cojines en cada silla, la música relajante de fondo... Se ve que es un centro que sus miembros y mentores espirituales cuidan con gran mimo para proteger los trabajos que allí se realicen. Y, sin duda, en su ambiente, se palpaba la calma, la armonía espiritual y la paz.

 Nos dio la bienvenida su presidente, Alfedro Alonso, y su mujer de una manera muy cordial y nos sentamos en un rinconcito para asistir allí a las dos conferencias previstar para esa tarde. Se trata de una serie de charlas previstas dentro de un proyecto más amplio llamado "Caravana de la Esperanza" y que no es otra cosa que una serie de conferencias internacionales que dos espíritas brasileños, Lindomar Coutinho e Ileana Azevedo, están dando en centros de España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido.

Tras las palabras de presentación de Alfredo Alonso, tomó la palabra el presidente de la Federación Madrileña de Espiritismo, Oscar Aglio para explicar ese proyecto y, de paso, los fines de esa Federación que, en realidad, hunden sus raíces en las palabras de Allan Kardec animando a los espíritas de cada ciudad, país o comunidad humana a conocerse, emprender proyectos comunes, visitarse...

Y hago aquí un paréntesis para constatar que nuestro centro (la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid, conocidos como "los de la calle La Bolsa") no estamos en esa federación por motivos que, ninguno de los que llevamos en ellá menos de cinco años, conocemos. Y, hablándolo entre nosotros, nos parece una pena el perder cualquier ocasión que se nos presente para fomentar una unidad mayor. Por eso, desde aquí, hago un llamamiento a los compañeros y compañeras que me leen, para reflexionar sobre este punto y, si así se considera, dar los pasos precisos para solicitar esa federación.

Volviendo al tema, la primera de las conferencias, la de Lindomar, trató sobre la "educación fluidica" y en ella, partiendo del conceptos de fluido universal contenido en el Libro de los Espíritus, desarrolló la forma de gestionarlos mediante el pensamiento e intenciones.


 La segunda, expuesta por Ileana, versó sobre "ilusiones y realidad en torno del médium" y ésta me gustó especialmente. Basada en las comunicaciones mediúmnicas de uno de los mentores de su centro en Brasil, expuso el trabajo que debe realizar una persona que se adentre en los caminos de la mediumnidad, la necesidad de extremar la sinceridad -consigo mismo y con los demás-, la manida cuestión del animismo y su función, así como los medios para superarlo, etc. En realidad, son temas de siempre pero expuestos con palabras de hoy día.

Salimos muy contentos de la experiencia, de haber conocido gente nueva y muy agradecidos, por tanto, a la Federación Madrileña y a los miembros de Alborada Nueva por su acogida.

viernes, 11 de enero de 2019

Pases fluidicos - energéticos y pases de sanación en un Centro Espírita

Uno de los servicios sociales que ofrecen los centros espíritas -gratuitos, como todos los servicios que en ellos se ofrecen- es el de los pases fluidicos. La primera vez que alguien acude a un centro espírita suele confundirlos con el "reiki" aunque, si bien tienen ciertas notas en común, difieren en su concepto.

Los "pases" consisten básicamente en la canalización de energías que los espíritus mentores del centro realizan, por medio del pasista, hacia la persona que las recibe. La consecuencia inmediata de la recepción de los mismos es una sensación de calma, paz y armonía. Es habitual que en los centros de realice esta actividad antes del inicio de otras y en equipo de cuatro o cinco pasistas. Por sus características, es conveniente que se realice en un lugar apartado, tranquilo, ordenado y limpio para aislarlo, en la medida de lo posible, de malas vibraciones que uno pueda traer de la calle, conversaciones frívolas o sentimientos "raros".

No es necesario que el pasista sea "medium" pero sí es conveniente que sea una persona sana, equilibrada, tranquila y sin preocupaciones físicas, mentales o espirituales. Piensen que no es más que un canal, una tubería, para transmitir la más limpia energía de los espíritus por lo que, cuanto más "limpia" esté, mejor fluirá ésta.

La técnica puede variar de unos centros espíritas a otros; normalmente se compone de una serie de movimientos que tienen un significado profundo que es aprendido por los pasistas con una o varias imposiciones de manos.

 Una variedad del anterior son los llamados "pases de sanación". Debemos aclarar que en los centros espíritas no realizamos sanaciones físicas y que cuando se acerca una persona con una sintomatología física o mental, los derivamos al médico de cabecera, a un psicólogo o, si es el caso, a un psiquiatra. Recordamos siempre que, en este país, tenemos una Seguridad Social pública, gratuita y universal por lo que en los Centros Espíritas no realizamos atenciones médicas. Desconfíen mucho si un médium ofrece ese servicio... Estas líneas pueden sorprender a los espíritas de países de Latinoamérica pero, tengan en cuenta que, por ejemplo en Brasil, donde los servicios de Salud no están tan extendidos, son muchas veces los centros espíritas los que dan los mismos, como una cuestión de caridad. No aquí, insisto.

¿Qué se ofrece entonces en un "pase de sanación"? Pues, como no debe ser de otra manera, una sanación espiritual; una transmisión de energías más intensa que en la de los pases normales, para aquellas personas que tienen graves desequilibrios espirituales. Normalmente estos pases se dan como prescripción del responsable de otra actividad, la atención fraterna, quien decide si la persona debe acudir al médico de cabecera o no y, en su caso, si precisa pases generales o pases de sanación.

A diferencia de los pases generales, los de sanación son dados sólo por dos pasistas que deben estar muy bien preparados y tener especiales dotes de empatía, equilibrio y dedicación sincera y humilde a este tipo de trabajos. Como curiosidad les cuento que en mi centro, mientras que los pasistas generales se forman a todo aquel que esté interesado, los pasistas de sanación son "llamados" por los propios espíritus de la casa en la mesa mediúmnica, tras lo que pasan un período de formación.

 Todo esto viene al caso de la lectura del Evangelio que las Iglesias Orientales cristianas y, también las Occidentales, tienen reservada para sus liturgias del día de hoy, 11 de enero, y que les transcribo:

Mientras Jesús estaba en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra. Al ver a Jesús, se postró ante él y le rogó: "Señor, si quieres, puedes limpiarme".
Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: "Lo quiero, queda limpio". Y al instante la lepra desapareció.
(Lucas 5, 12 - 16)

El maestro Jesús nos muestra el espíritu que debe acompañar los pases fluidicos y cómo la imposición de manos, la confianza y el servicio humilde es eficaz. La persona necesitada acude humildemente y eleva a la Espiritualidad su ruego "si quieres puedes curarme". Y los elevados espíritus, que no se dejan ganar en generosidad ante un ruego sincero responden mientras el médium extiende sus manos "quiero; queda limpio".

Para terminar, sencillamente recordarles el horario de pases que tenemos en nuestro centro los jueves y viernes, que son los días de asistencia pública abierta (los martes y miércoles los tenemos reservados a sesiones privadas):

- Jueves, a partir de las 19h (teniendo en cuenta que la actividad de estudio abierto empieza a las 19h30).
Viernes: pases de sanación a partir de las 17h30 (bajo prescripción). Pases generales, a las 19h (teniendo en cuenta que las conferencias empiezan a las 19h30)

Para saber más:

- La Sanación por medio del Pase, artículo de la FEE. Ver aquí.
- ¿Qué es el pase? Artículo de la FEE. Ver aquí.

jueves, 10 de enero de 2019

Próxima conferencia: "Espiritismo e Iglesia Católica"

Nuestros amigos de Divulgadores del Misterio me han pedido que dé la conferencia de inauguración de las "Charlas en el Bar Negro" de 2019 así que aprovecho para invitaros a asistir, si os atrejera el tema. Se trata de unas conferencias en un entorno distendido mientras se toma un café, refresco... (cervezas o whiskys.... cada cual con sus gustos).

El título que he elegido es "Espiritismo e Iglesia Católica: una complicada relación" y, con ella, pretendo desarrollar de una forma amable, y sin caer en la controversia fácil, el punto de vista del espiritismo sobre la Iglesia Católica, el punto de vista de la Iglesia Católica sobre el espiritismo, puntos de encuentro y puntos de desencuentro. Espero que os guste.

Será el sábado 19 de enero en el Bar Negro, situado éste en Madrid (28022), calle Travesía de Ronda, 2. Ver en Google Maps.

martes, 8 de enero de 2019

Origen y Naturaleza de los espíritus.

Tal es el título del siguiente tema del estudio sistematizado de la doctrina espírita que, con más o menos interrupciones, estamos siguiendo en esta página y, confieso, llevo varias semanas, sin éxito, pensando en cómo plantearlo hasta que, de repente, me ha venido la inspiración gracias a la amable colaboración de un miembro del grupo de Facebook, vinculado a esta web, y que ha compartido el vídeo sobre introducción a la física cuántica que os dejo al final de esta publicación.

En realidad, hablar sobre el origen y naturaleza de los espíritus nos lleva a hablar sobre cuestiones como "principio universal", "principio vital", "principio inteligente" y la controvertida distinción entre "espíritu" y "materia". Además, a falta de términos más precisos, la espiritualidad acude a términos como "quintaesencia", que define el diccionario como el extracto más depurado o concentrado de algo, y "mónada", definido como cada una de las sustancias más indivisibles que componen el universo.

Todo esto, ya de por sí, adelanta un tema que no es nada fácil -qué es espíritu y qué es materia- que no sólo ha sido objeto de especulación filosófica desde que el hombre es hombre sino que, además, una errónea comprensión nos puede ocasionar una mala comprensión de toda la doctrina espírita. Y es que, para muchos, un espíritu no es otra cosa que un conjunto de moléculas más o menos dispersas, lo que le permitiría atravesar paredes, viajar rápidamente y vivir en un cuerpo. Este concepto, que está más generalizado de lo que parece, es erróneo y parte, justamente, de una equivocada distinción entre espíritu y materia. Si hablamos de moléculas dispersas, estamos hablando de materia, no de espíritu. Y es que, lo espiritual, es otra cosa totalmente distinta de los átomos, electrones, neutrones, protones o... nudos. Concedo, con todo, que el tema no es ni fácil ni sencillo.

 Así las cosas, conviene recordar algo básico. Cuando hablamos de cuestiones metafísicas (por tanto, más allá de la física, de la materia) muchas veces en nuestro lenguaje y en nuestro intelecto, no tenemos los términos precisos para abarcar las explicaciones necesarias. Esto nos lo recuerdan los espíritus una y otra vez: no debemos liarnos con los términos. Y es por ello que, en metafísica, se utiliza una técnica especial: la descripción mediante la "analogía" (y no mediante "similitud" que se usa en ciencias físicas). Según la analogía, dos cosas son análogas si son en parte igual y en parte distintas (partim eamdem et partim diversam, que decía Tomás de Aquino). Esto nos permite utilizar en la doctrina espírita esas cuestiones como "principio vital" o "principio universal" que, quizá, las ciencias los tengan como imprecisos o superados.

Por lo demás y por no repetir cuestiones que han sido explicadas en otros blogs (posiblemente mucho mejor de lo que yo pueda hacer), os dejo sus enlaces:

- Bajo el título "más cosas entre el cielo y la tierra", en la web del centro espírita CEADS publicó unas interesantes refleciones sobre el principio vital y espiritual.

- Dicho artículo es el complemento de otro titulado "Origen y naturaleza de los espíritus" cuya lectura también recomiendo.

- Con el título "Espíritu y Materia", se nos da un resumen de la web "luzespiritual" sobre lo que indica el Libro de los Espíritus.

Y, por último, voy al meollo de lo que sí quería aportar sobre este tema. Recuerdo que hace unos meses llegó de visita a nuestro centro espírita una mujer brasileña y espírita, doctora además en Física. Nos comentó que está realizando, tanto a nivel profesional como en su centro, un estudio sobre física cuántica y espiritismo ya que, al parecer, la teoría de redes promete una comprensión nueva sobre "materia" y "espíritu", nuevos puntos de vista que nos permitirán comprender mejor esta unión/distinción o que, quizá, en el futuro dejemos de usar esos términos ya que la ciencia cuántica considera la idea de que ya no hay materia en el universo sino únicamente "información".

Siempre me ha parecido muy interesante, aunque incomprensible, la física cuántica y, gracias a la colaboración de esa persona del grupo de Facebook, os dejo a continuación un vídeo que explica muy bien algunas de sus cuestiones:

viernes, 4 de enero de 2019

Curso de Mediumnidad (3ª parte)

En este tercer vídeo, continuación del anterior, verán que prosiguen los grupos de trabajo exponiendo en común lo que consideran necesario para un buen trabajo mediúmnico. Debo decir que, si están siguiendo este curso, deberán armarse de paciencia al tratarse de vídeos grabados "en vivo". Habría sido de agradecer que estos vídeos hubieran tenido un trabajo de post-producción y se limitaran a los consejos y charlas resumen dadas por Carlos Campetti y por el resto de los vocales de la comisión de formación, Miguel, Rosa y Óscar. Pero, como no es el caso, ya les aviso: paciencia.

Como de costumbre, voy a resumir algunas de las cosas que me parecen más interesantes.

Se recomienda que los encargados de grupos no pasen personas, así sin más, a los trabajos mediúmnicos pues estos candidatos deberían prepararse durante un tiempo más o menos largo en el estudio de la codificación. Pero no sólo eso; deben ser personas "aptas para el trabajo mediúmnico", lo que significa reunir una serie de características como la humildad, el saber escuchar, tener un comportamiento ético-moral notable, etc. Se recomienda que los dirigentes tengan un seguimiento individual de cada candidato, tanto en su formación, como en su comportamiento en el centro. Y es que, si se permite el paso a la mesa mediúmnica de malos médiums o malos adoctrinadores, debido a prisas por tener grupos más grandes, se puede estropear el trabajo de todo el grupo y del centro al completo.

 Especial atención hay que poner en esos candidatos y candidatas que vienen de otros centros o países asegurando que ya lo saben todo y que tienen experiencia mediúmnica desde la primera mamada que hiceron de la teta de su madre. ¡Cuidado! ¡Mucho cuidado! Si alguen viene hablando maravillas de su mediumnidad y conocimiento doctrinario, cuanto menos está mostrando una falta de humildad que no le hace apto para el trabajo mediúmnico. Se le debe probar pidiéndole que se incorpore a los grupos de estudio iniciales y después ya se verá.

A continuación se comenta unas cuestiones prácticas muy interesantes sobre la diposición de la mesa mediúmnica: si poner en ella agua o no, si usar tapete, sus integrantes, etc. que aconsejo lo escuchen directamente. En este apartado, voy a resaltar dos bloques: las cualidades que debe de tener el dialogador (o adoctrinador) y las cualidades del médium.

 Parece que muchas veces se nos olvida que dialogar es hablar alternativamente, conversar, lo que supone una escucha al que me habla. Y es que la capacidad de escucha es fundamental y esto es algo que no todos los adoctrinadores tienen. Constato que, muchas veces, los adoctrinadores se toman su papel como si fuera el de "colocar" un gran discurso al espíritu y esto es un error. Es necesario escuchar con interés, con empatía, con educación. Escucha activa, que supone aplicar una capacidad de lógica y razonamiento sin recrearse en la historia personal que el espíritu en cuestión esté describiendo. Se requiere del adoctrinador una buena formación doctrinal espírita y humana: poseer ciertos conocimientos de historia, sociedad, actualidad, filosofía y psicología, pues se puede necesitar en las conversaciones que mantengamos con ciertos espíritus...

Apunta Rosa López, vocal de la Comisión de Formación de la Federación Espírita, la necesidad de tener conocimientos de la realidad post-mortem. ¿Qué se siente cuando uno se aproxima a la muerte natural, o tras un accidente, o tras una larga enfermedad? ¿Cómo es el proceso de desencarnación? ¿Qué sensaciones tiene el espíritu al dejar su cuerpo? Y este consejo me ha parecido muy interesante porque este conocimiento nos va a permitir empatizar con el espíritu al que estemos ayudando... Así que, desde este humilde blog, lanzo mi propuesta a los Centros Espíritas y a la Federación: ¡¡por favor, organicen e impartan un curso sobre la realidad post-mortem!!  

De especial interés son los comentarios que hace Campetti sobre los médiums (a partir del minuto 45' aproximadamente del vídeo). De entrada comenta algo que yo ignoraba hasta ahora: inspiración e intuición no son la misma cosa. La inspiración viene de fuera y es, por tanto, un tipo de mediumnidad; la intuición, por el contrario, viene de dentro y es una facultad personal. Todo esto viene al caso de la composición mínima de una mesa mediúmnica de tres personas: un médium, un dirigente y un dialogador. Así, el médium debe tener "mediumnidad ostensible" que puede ser de verbal de incorporación, de psicografía, etc. pero, sin embargo, se recomienda que el dirigente y el dialogador no tengan esa "mediumnidad ostensible" (no incorporen), pero sí inspiración.

 Hay un tema que toca Campetti que me ha gustado mucho, el del animismo al comienzo del trabajo de un médium. Animismo es aquella situación en la que el médium no da paso al espíritu y no es éste quien habla sino el propio espíritu del médium. No es, por tanto, mediumnidad propiamente dicha y si al médium le falta humildad, sinceridad y constancia, jamás llegará a ser un médium propiamente dicho. Pero el animismo es una etapa, una fase. Pone Campetti un buen ejemplo. Cuando un grifo no se usa y se abre, sale entonces agua sucia y residuos. Es necesario dejar correr el agua hasta que sale limpia e incluso luego, para beberla tranquilamente, hay que poner un filtro para evitar la cal del agua. Pues bien, el animismo es el agua sucia que hay que dejar correr hasta que desaparece y el filtro es el estudio doctrinario, el conocimiento.

A continuación habla de las comunicaciones mediúmnicas. Aconseja Campetti algo de lo que ya hablaba Kardec: examinarlas en cuanto a su lenguaje y contenido para tener la certeza de que vienen de un espíritu superior y no de un obsesor o mixtificador que se cuele en el trabajo mediúmnico. Si al propio Kardec se le coló un mixtificador en medio de una comunicación del espíritu de San Luis, ¿quién nos garantiza que a nosotros no se nos cuelen mixtificadores los días que, pensamos, los tenemos reservados a espíritus superiores? ¿Oído, cocina? ¡Pues eso!

Por tanto, y a pesar del comienzo de este post, recomiendo escuchar este vídeo, especialmente a partir del minuto 35 ó 40, pues se nos dan consejos muy interesantes de cara a la mediumnidad.

He aquí el enlace al audio, que podrán descargarse o escuchar en línea: ver aquí.

Y he aquí el vídeo, si desean ver también las imágenes:


- Pinchar aquí para ver la parte 2ª del Curso de Mediumnidad.

viernes, 28 de diciembre de 2018

Curso de Mediumnidad (2ª parte)

Les dejo, al final, el vídeo y el audio de la segunda parte del Curso de Mediumnidad organizado por la Federación Espírita Española en 2016 e impartido por varios de sus vocales y, entre ellos, Carlos Campetti.

Los primeros cinco minutos, que pueden saltarse tranquilamente, muestran la organización de ciertos trabajos en grupo que se hicieron en el curso. Debo reconocer que la realización de este vídeo no es muy buena: se pierde tiempo en cosas que no aportan nada, como los grupos discutiendo, y tiene cortes en medio de preguntas públicas cuya contestación no llega a ser escuchada. Con todo, si tienen paciencia, encontrarán aportaciones interesantes y anécdotas curiosas comentadas por Carlos Campetti.

Voy a resaltar algunas de las ideas que me han llamado la atención. Verán que, esta segunda parte, trata sobre todo de la organización de los grupos mediúmnicos y los tipos de trabajos.

- No hay centros espíritas mejores y peores. El mejor centro espírita es aquél donde uno puede trabajar.

- Por tanto, no existe el centro espírita perfecto. Si embargo, un buen centro espírita es aquél formado por personas que quieren perfeccionarse.

- El estudio y la práctica de la mediumnidad requiere asiduidad. Es preferible un médium humilde pero que acude al centro con constancia a un "médium estrella" que acude una vez al mes y el resto de los días no se vuelve a saber nada de él.

- El trabajo mediúmnico es grupal. De hecho, no hay trabajo mediúmnico sin la participación efectiva de todos. Es un trabajo colectivo. Los grupos tienen normas para funcionar y ser eficaces: participar, debatir, aportar, saber escuchar y plegarse a las decisiones de la mayoría. Humildad; no es un buen grupo aquél en el que destaca el personalismo de uno o dos de sus componentes por encima del tono general.

- Evitar la murmuración y el chismorreo. Si algo va mal, debemos acudir a los dirigentes del centro y exponerlo evitando formar "capillitas". Y si el dirigente no da importancia a nuestra propuesta, crítica o preocupación... orar por ese dirigente, volver a reflexionar el tema y, si lo seguimos considerendo importante, insistir y plantearlo en el grupo. El dirigente que no escucha es mal dirigente pero, ante todo, debemos ayudarle con nuestro trabajo, oración y siempre desde la humildad.

- Es mal centro espírita aquél que desatiende las ganas de trabajar de sus miembros y sólo predomina el personalismo de sus dirigentes. Sí; han leído bien así que voy a repetirlo y ponerlo en negrita:  Es mal centro espírita aquél que desatiende las ganas de trabajar de sus miembros y sólo predomina el personalismo de sus dirigentes.

-  Con todo, si pasado un tiempo sentimos que no progresamos, que no aprendemos, que nuestras iniciativas son menospreciadas, que nuestra incipiente mediumnidad no se desarrolla porque en el centro espírita falta formación, atención personalizada, mistificación o por otras causas, entonces no pasa nada por cambiar de centro espírita. O bien, apunta muy sagazmente Campetti, por promover un nuevo centro espírita en nuestro barrio contando, afirma, con el apoyo de la Federación Espírita.

- No olvidar nunca cuál es la razón de la existencia de un grupo mediúmnico: auxiliar a aquéllos que lo necesitan -encarnados o desencarnados-. Posiblemente los primeros necesitados seamos nosotros. En todo caso, nos debe de mover la vocación de servicio que se transluce en la personalidad de Allan Kardec.

Por lo demás, y a pesar de la mediana calidad del vídeo y audio, les recomiendo que lo escuchen.

Aquí tienen el enlace al audio alojado en Ivoox, que pueden escuchar en línea o bien descargarlo: La práctica mediúmnica (II).

Y aquí tienen el vídeo:


Pinchar aquí para ver la parte primera del Curso de Mediumnidad.

Pinchar aquí para ver la parte tercera del Curso de Mediumnidad.

jueves, 27 de diciembre de 2018

Curso de mediumnidad (1ª parte)

Al final de este artículo les dejo el enlace a un vídeo que contiene la primera parte del curso de mediumnidad organizado por la Comisión de Formación de la Federación Espírita Española e impartido por varios de sus vocales y, entre ellos, por Carlos Campetti. El vídeo no tiene toda la calidad deseable; de hecho tiene varios enojosos cortes pero, con todo, vale la pena su visualización. No voy a realizar un resumen de todo su contenido; simplemente deseo señalar algunas ideas que me han parecido importantes.

De entrada, se recuerda una idea muy importante que surge de las obras de Allan Kardec. Se dice que todos somos mediums y que la mediumnidad es una facultad natural del ser humano; ahora bien, como todo, hay que desarrollarla y no todo el mundo se convierte en un "médium de desarrollo". Normalmente, de hecho, la mayoría de los médiums lo son debido a un compromiso que asumieron antes de reencarnar motivado por un deseo de progresar. Progresar ¿cómo? Pues mediante la puesta de esa mediumnidad al servicio de los demás. Y aquí tienen lo específico del espiritismo kardeciano: un médium serio jamás cobrará dinero por sus servicios o se prestará a experimentos ajenos al centro espírita que puedan reportarle un beneficio personal, sea monetario o sea de fama mediática. De esto, especialmente de esto, nos alerta la alta espiritualidad ante el riesgo de que el médium olvide su responsabilidad y caiga en un proceso de mistificación. Saquen ustedes sus propias conclusiones con lo que puedan ver en determinados programas de televisión.

Con lo dicho, se comprende la insistencia del estudio con carácter previo a que un médium pase a trabajar en un centro espírita. El estudio permitirá que el médium conozca lo que hace, los límites de lo que hace, lo que le puede pasar, lo que no le puede pasar y, sobre todo, estará protegido de influencias indeseadas. He oído que, en los centros espíritas de Brasil, se exige que los médiums estudien la Codificación durante cinco años antes de sentarse en la mesa mediúmnica. Estos cinco años que, podrían desanimar a cualquiera, se traducen sin embargo en una serie de valores que adquiere el médium y que conseguirán un trabajo de calidad. De entrada, la humildad, el progreso moral, el trabajo constante y la responsabilidad. 

A lo largo del vídeo se comenta también en varias ocasiones que la mediumnidad debe trabajarse en el entorno de un centro espírita; y esto, ¿por qué? Pues el motivo radica en que el trabajo mediúmnico es un trabajo de grupo y se hace con un ambiente preparado, armonizado y un nivel de energía que proporciona un círculo de confianza y protección. Por ello, nunca se realiza en casa o en una reunión familiar o de amigos. Por supuesto, nunca en sitios como cementerios, casas "encantadas" ni, cuanto menos "encantadoras", platós de TV o pueblos abandonados y bombardeados en la Guerra Civil. De nuevo, saquen ustedes sus propias conclusiones acerca de lo que puedan ver en TV.

Por último, Carlos Campetti ha desarrollado un tema que me parece muy importante, el del trance, y que voy a resumirlo.

 Define el trance como un estado alterado de consciencia. Sabido es que la consciencia es el conocimiento que uno tiene de su propia existencia pero que, además, en ella está inscrita la Ley Natural que nos permite confrontar nuestros actos con un sentido moral universal. Por ello, el trance no es inconsciencia (no confundir estado alterado de consciencia con inconsciencia). 

Esta definición es importante porque, según Campetti, el trance no debe ser inconsciente. Puede haber médiums que, tras el trance, no recuerden el mensaje o comunicación que los espíritus hayan dado a través de él o ella pero, a medida que el médium evolucione, lo normal es que pueda recordar más y más. Esto me ha llamado la atención porque dos de los mejores médiums de mi centro espírita no recuerdan nada una vez que salen del trance. Pues bien, insiste Campetti en que no deben acomodarse y que, trabajando y pidiendo la ayuda de sus mentores espirituales, llegarán a ser conscientes.

En este sentido, Campetti nos recuerda además que Allan Kardec no habla de mediumnidad consciente e inconsciente sino de mediumnidad consciente y mediumnidad mecánica. Lo deseable, y el ideal, es que el médium llegue a ser consciente. También alerta contra los "trances espontáneos" porque, al parecer, nunca un espíritu puede manifestarse por un médium sin el permiso de éste.
 Por último, me ha llamado la atención los ejercicios que propone para el desarrollo de la mediumnidad y, especialmente, los de concentración. Afirma que hay múltiples libros que nos pueden ayudar a concentrarnos e, incluso, llega a sugerir que el centro espírita debería contar con la ayuda de especialistas en yoga que puedan periódicamente proponer ejercicios para trabajar la concentración. Piénsese que un medium debe estar y mantenerse concentrado durante una hora o hora y cuarto.

¿En vuestros centros espíritas se hacen ejercicios de concentración? Pues en el mío tampoco... y así nos va el pelo.

En fin, les dejo el vídeo para que lo puedan visiona y, por si lo prefieren, un enlace a un archivo de "Ivoox" por si prefieren escuchar el audio sólamente.



En Ivoox: "La práctica mediúmnica (I)"

Pinchar aquí para ver la siguente parte del Curso de Mediumnidad.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Pruebas de la existencia y supervivencia del espíritu.

 Así es el título que lleva el siguiente tema que se nos propone en el "estudio sistemático de la doctrina espírita" y que, como siempre, voy a desarrollar a mi manera planteándolo en tres apartados:

- Lo que dice la ortodoxia espírita.
- Preguntas "incómodas" que todo espírita debería hacerse (y, por el hecho de ser "incómodas" no se hacen en los centros espíritas o, al menos en el mío, no se hacen) pero que, si queremos ser buenos espíritas, deberíamos planteárnoslas continuamente.
- Mi punto de vista personal al respecto y que no deseo inculcaros sino daros las vías para que vosotros y vosotras, queridos lectores, lleguéis al vuestro propio. Empecemos, pues.

Primera parte. Lo que dice el espiritismo sobre la existencia y supervivencia de los espíritus.

Pues, ¿qué va a decir? Dice que los espíritus existen, como individualidades inmateriales inteligentes, y que subsisten tras la muerte del cuerpo físico. Dice que, cuando no están encarnados, se hallan en un estado de erraticidad y que, según su nivel de adelanto, se hallarán en un estado más o menos armónico. Dice además que tales individualidades, inteligentes e inmateriales, son capaces de comunicarse con los encarnados y además, para el progreso espiritual se procede a una nueva reencarnación pues uno evoluciona gracias a las experiencias en el mundo material. Dicho todo a muy grosso modo. Me viene a la cabeza aquella cita de Jung de que los hombres y mujeres “no somos seres humanos viviendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales viviendo una experiencia humana” y que tan bien se acomoda a la doctrina espírita.

 Bien, ¿y cuáles son los hechos que prueban esas afirmaciones? En primer lugar se nos propone hacer una reflexión metafísica, filosófica, basada en las limitaciones que la materia -nuestro simple cuerpo material- tiene para explicar nuestro ser íntegro, nuestra capacidad de trascender, de autoconsciencia y nuestras facultades superiores como la inteligencia, la razón y la moralidad. Esa reflexión seria y profunda no nos puede sino llevar a la conclusión de que en el hombre y en la mujer vive esencialmente un espíritu, es decir, un ser inmaterial y, sin embargo, real, independiente de ese cuerpo y que lo sobrevive. Y a ese ser inmaterial -nosotros, en realidad-, y sólo a él, son inherentes dichas facultades superiores de inteligencia, razón y sentido moral.

Ahora bien, como no todos somos capaces de esa reflexión metafísica, a lo largo de la historia del ser humano se le han concedido pruebas de la existencia de los espíritus mediante manifestaciones físicas y esto viene sucediendo desde la remota antigüedad hasta hoy mismo. Sí; hoy también y no hace falta ver dudosos programas de TV y "fliparnos" poniendo los ojos en blanco. No; simplemente miremos a nuestro alrededor, dejémonos interpelar, pensemos en nuestros seres queridos que se han marchado y que aún nos dan respuestas... si les hacemos preguntas con amor y si estamos dispuestos a escuchar.

Los que me seguís mediante este blog os habréis dado cuenta de que siempre aconsejo, en cuestiones de espiritismo, no quedarnos en los fenómenos y analizar las causas y sus efectos. Es cierto que, en la historia del espiritismo, los fenómenos físicos fueron necesarios para ayudarnos a despertar. Por fenómenos físicos me refiero a golpes, pasos, desplazamientos, mesas parlantes, aportes, etc. Todo eso que, en apariencia, podría impresionarnos, hoy día no tendría mayor importancia si no sacamos conclusiones muy serias que nos sirva para nuestro progreso personal. ¿Comprendéis ahora por qué los grupos de cazafantasmas y los "médiums" de péndulo y bola de cristal no nos aportan gran cosa?

Con todo, insisto, los fenómenos físicos producidos en el siglo XIX y parte del XX tuvieron su importancia ya que permitió constatar que no se producían sin más sino que estaban asociados a una inteligencia que dirigía la acción en concreto. Inteligencia que fue capaz de mostrar que las verdaderas causas son los espíritus y que, por tanto, existe la supervivencia del alma humana, que no es otra cosa que un espíritu encarnado. No fueron pocas las investigaciones realizadas para llegar a tres importantes evidencias:

1) la vida continúa más allá de la tumba (o del crematorio, añado yo);
2) las almas de aquellos que murieron en este mundo pueden venir a comunicarse;
3) es posible, así mismo, la comunicación con espíritus especialmente delegados por lo más elevado para la misión de traernos revelaciones aptas para nuestro conocimiento y progreso personal.

Y, por no alargarme demasiado, os dejo algunas lecturas complementarias sobre este tema:

- La 2ª parte del Libro de los Médiums, de Allan Kardec.
- El libro "En lo invisible", de León Denís.
- Las manifestaciones del espíritu de Katie King con el auxilio de la mediumnidad de Daniel D. Home y Florence Cook, recogido en la obra "Hechos Espíritas", de William Crookes.
- La obra "Pruebas científicas sobre la supervivencia", de Fridrick Zollner.
- "Al borde de lo etéreo", de Arthur Findaly

Segunda Parte. Nunca dar nada por supuesto. La duda siempre nos llevará al progreso.


Los que frecuentamos algún centro espírita y nos sentamos en la mesa mediúmnica corremos el riesgo de convertirnos en "coladeras" o, si lo prefieren, pecar de fideísmo, es decir, creernos sin más las cosas sin pasarlas por el tamiz de la razón. Creo que esta postura no es positiva porque ese aburguesamiento nos puede llevar a hacer mediocres trabajos y terminar teniendo una mera caricatura de lo que el verdadero espiritismo podría llegar a ser. Por eso siempre aconsejo dudar de todo; pasarlo todo por la razón siguiendo el método científico propuesto ya por Leibniz. Dudar, estudiar, probar, insistir, volver a dudar y seguir, seguir, antes de sacar conclusiones. Por eso, propongo estas "preguntas incómodas" que, quizá, por guardar ciertos "respetos humanos", no hacemos en el centro espírita pero que creo no debemos abandonar. En concreto:

- Cuando un médium realiza la incorporación de un espíritu y nos da una comunicación, ¿es realmente un espíritu o es el espíritu del propio médium (animismo)?
- El médium, ¿es sincero o nos miente para mantener su "prestigio de médium"? ¿Hay una auténtica mediumnidad o es un "paripé"?
- Pero incluso, presuponiendo la honestidad del médium, en un estado de concentración profunda, ¿es un espíritu quien nos habla o el propio médium de una forma inconsciente?
- A veces recibimos "comunicaciones superiores" pero, insisto, esas comunicaciones ¿vienen de un espíritu o no serán las facultades del médium que accedan a, por ejemplo, los registros acásicos o similares, y se limite a transmitirnoslas?

Comprendo que, en este momento, os estéis revolviendo incómodos en vuestras sillas pero, o respondéis estas preguntas por vosotros mismos o estamos perdiendo el tiempo y quizá, nuestros esfuerzos.

Os voy a contar algo. Hace unos años realicé un curso de teatro en la escuela de la directora argentina Gina Piccirilli, siguiendo un método de estudio basado en el psicodrama. Por supuesto, no hacíamos espiritismo ni nada parecido, pero os sorprenderíais de lo que cualquiera podría hablar, en un escenario, con unas condiciones adecuadas: discursos completos, de temas inverosímiles, construyendo un personaje con una personalidad absolutamente distinta de la del autor. Por ello, a los que os sentáis en la mesa mediúmnica, os digo ¡cuidado! no sea que el médium no haga mediumnidad, sino teatro; un psicodrama.

Os pongo otro ejemplo. Hace un par de semanas participamos en las prácticas de psicología de la hija de una amiga, basadas en la técnica de "constelaciones familiares". Hice el papel del hermano de otra persona a la que no conocía y con el que tenía un conflicto desde hace años. Pues bien, fue sorprendente que, sin conocer a esa persona ni a su hermano, realicé gestos, palabras y participé en situaciones fiel reflejo, al parecer, de lo que era la realidad. ¡Las posibilidades del psicodrama son impresionantes!

 Por eso, no creo que mi autocrítica sea negativa cuando, algún día, en mi centro espírita veo a 17 "médiums" ¡¡17!! parloteando a los pocos segundos de empezar, de nosequé historias de nosequé espíritus que tuvieron un accidente y, pobrecitos, llevan años entre los hierros de un coche, mientras el médium se dobla cuan "niña de la película del exorcista". Me disculparán pero...¡no me lo creo! No es normal, ni racional, ni conforme a la auténtica doctrina espírita esas "movidas". O, cuanto menos, permítanme dudar, investigar, estudiar y seguir para, quién sabe, quizá en el futuro llegar a algo bueno.

Tercera parte. Mi reflexión.

 En parte, ya la he dicho. Con todo, no deseo que nadie me malinterprete. El que sea escéptico no quiere decir que desdeñe el espiritismo; ¡para nada! De hecho, he tenido pruebas de que "algo hay" y, ya puestos, les comento mi experiencia. Cierto día iba al trabajo en autobús leyendo una obrita de filosofía de Ortega y Gasset y un párrafo en concreto no lo comprendía; era tan complicado que no entendía nada. Nadie sabía y a nadie comenté que estaba leyendo ese libro. Pues bien, esa tarde me senté a la mesa mediúmnica y pude "adoctrinar" a un espíritu elevado en lo que fue una amable conversación en medio de la cual me dijo "aprovecho para decirle que, lo que usted leía esta mañana y no comprendía, debe interpretarlo así (...)" y me lo explicó. Fue una situación en la que, sinceramente, no hubo lugar a psicodrama, ni a falsedad, ni a registros acásicos ni a constelaciones familiares. Para mí fue una prueba íntima y personal de que los espíritus existen y subsisten.

¿Entienen ahora mi planteamiento? Yo comprendo a los escépticos, entiendo la oposición que puedan poner. Por otro lado, les animo a que no se "crean por creer". Pero verán, si son honestos, que recibirán pruebas personales, íntimas, a veces de difícil explicación, de que hay algo más y de que "merece la pena estar en ésto"

Un saludo y...¡Feliz Navidad!

miércoles, 19 de diciembre de 2018

El libre albedrío (II). Una comunicación mediúmnica.

Siendo sincero debo decir que no tenía la menor intención de escribir una segunda parte de la publicación que hice sobre la cuestión del "libre albedrío" pero resulta que, causalmente, he recibido recientemente una comunicación en la mesa mediúmnica sobre el tema que creo que puede ser interesante divulgar.

Dada la complejidad del tema de la libertad, decidí preguntar a los espíritus. Quizá esté ya todo dicho y poco tengan que añadir pero, a veces, diciendo lo mismo pero con otras palabras, se puede ver con algo más de claridad el asunto. Y así fue.

 Ante el tema de la libertad, nos dicen los espíritus que debemos tener muy claro lo que es en sí, antes de sacar conclusiones. Por eso, indican que libertad no es la mera posibilidad de elegir entre varias opciones. Eso sería una deformación del concepto de "libertad" que, por cierto, está generalizado pero que debemos tratar de evitar: nos creemos libres sencillamente porque podemos elegir y no es así.

Libertad, según la alta espiritualidad, tiene -eso es cierto- una posibilidad de elegir pero de elegir la opción buena, la mejor de todas porque, si no lo hacemos, no seremos realmente libres. Y para explicar esta aparente paradoja me dieron un ejemplo:

Supongamos una persona, en principio libre, que tiene dos opciones: a) consumir un tipo de droga o b) no consumirlo. Si nos quedáramos en el concepto de "mera capacidad de elección" cualquiera de las dos alternativas sería válida desde el punto de vista de la libertad. Ahora bien si esa persona ha elegido la opción a) y decide consumir droga no es realmente libre. ¿Por qué? Porque uno no es libre en cada momento dado sino que se trata de una opción vital que va a decidir su situación presente y futura. Recordemos que el tiempo no funciona en el plano espiritual del mismo modo que en el material, hasta llegar al extremo de Dios de quien se dice que "siempre vive en presente".

Elegir una opción moralmente mala, ya sea mala para los demás o mala para sí mismo, puede coartar nuestra libertad futura, bien porque podemos incurrir en un vicio o en una dependencia de la que será difícil salir. Parece un juego de palabras pero podríamos decir que "no eres libre porque hayas elegido tomar alcohol cada día (por no poner el ejemplo del tabaco) sino que eres esclavo porque eres incapaz de dejar de tomar alcohol cada día".

Desde este punto de vista, el "libre albedrío", que según el espiritismo tenemos, y que nos repite la alta espiritualidad continuamente a lo largo de toda la Codificación, sólamente se ejercitará cuando, ante una decisión, nos paramos a reflexionar, sopesamos pros y contras, contrastamos las cosas y adoptamos la decisión moral -o éticamente- mejor. Si, por el contrario, adoptamos una decisión mala que nos pueda perjudicar a nosotros mismos o a los demás... no seremos entonces libres. Y esa falta de libertad se va a plasmar en el karma negativo que nos echamos encima ¿recordáis la Ley de Acción y Reacción? Lo que nos llevará a tener que compensar esa mala acción mediante un trabajo o dificultad, bien en esta vida, bien en vidas futuras, si atenemos a la Ley de la Reencarnación que defiende, entre otras, la doctrína espírita.

 Disculpadme la pequeña vanidad que voy a cometer citándome a mí mismo, pero en este momento no se me ocurre otro ejemplo. Los que acudisteis a la primera conferencia que di en la Asociación (aquella con el pomposo nombre de "Verum, Pluchrum et Verum") recordaréis que comentaba casi al principio una imagen de una de mis películas favoritas "Tres colores: azul", del director polaco Krzysztof Kieslowski. Se trata de una señora anciana que, caminando encorvada, se dirige a un contenedor de reciclaje de vidrio para depositar, con gran dificultad, una botella. Creo que es una imagen para reflexionar. La mujer, dada su edad y condición física, no estaría obligada a reciclar; nadie la reprocharía que tirara una simple botella vacía en la basura "normal". Sin embargo, a pesar de todo, ella elige hacer el esfuerzo para reciclar por un bien mayor, por el bien de los demás, quizá del planeta, aunque sea un pequeño granito de arena. Demuestra ser una mujer libre, aunque el ejercicio de la libertad le cueste un gran esfuerzo.

 Me viene a la cabeza un libro que les recomiendo: "el hombre en busca de sentido", de Viktor Frankl. Imagínense un prisionero en un campo de concentración nazi viviendo todas las barbaridades imaginables. Así las cosas, lo normal sería odiar o, cuanto menos, despreciar a sus captores. Y, sin embargo, en un supremo acto de libertad, elige perdonar y, en su interior, amar a esos seres. Para los que no estamos en ese nivel, nos resulta muy difícil comprender su actitud pero me parece un gran ejemplo del concepto de libertad que la alta espiritualidad nos quiere transmitir.

lunes, 17 de diciembre de 2018

La providencia divina y el libre albedrío

 El capítulo II del libro "La Génesis" de Allan Kardec, en sus items 20 y siguientes, toca el tema de la Providencia de Dios, definiendo ésta como "el cuidado que Dios brinda a sus criaturas" y desarrollando todas las vicisitudes que nos podemos plantear en relación a este tema y cuya lectura recomiendo.

Muy relacionado con este tema, y de no fácil explicación, está la cuestión del libre albedrío, que constituye una de las bases del espiritismo, según se nos ha revelado por los espíritus de conocimiento. El hombre y la mujer son plenamente libres en sus decisiones, es decir, su comportamiento no está predeterminado por nadie: ni por otros espíritus, ni por los astros ni... ni por Dios. Y, como corolario del libre albedrío, esta la responsabilidad que por sus actos tienen hombre y mujer. Y, como todo esto es de difícil comprensión, vamos a intentar profundizar un poco.

Vamos a comenzar constatando que la cuestión del libre albedrío ha sido un tema central a lo largo de la historia de la filosofía y sobre tal cuestión han reflexionado y escrito pensadores de la talla de Spinoza, Schopenhauer, Karl Marx o Nietzsche lo que, ya de entrada, da una idea de que no es una cuestión clara y evidente. Pero no sólo la filosofía. Recuerdo que en un coloquio abierto que tuvimos en la Asociación, un hombre del público, que se autoproclamó experto en astrología kármica, se puso a defender "a capa y espada" que el ser humano estaba, no sólo predeterminado por los Astros, sino que su responsabilidad era mínima por su buen o mal comportamiento derivado, precisamente, de ese determinismo. El debate, por tanto, está encima de la mesa.

Los manuales de introducción a la filosofía suelen citar las siguientes perspectivas sobre la libertad metafísica, esto es, si la persona tiene el poder de elegir entre distintas alternativas:

- El determinismo es el punto de vista según el cual todos los eventos son resultados inevitables de causas previas, de que todo lo que pasa tiene una razón de ser.

- El incompatibilismo es el punto de vista según el cual no es posible reconciliar una creencia en un universo determinista con el verdadero libre albedrío. El determinismo duro acepta tanto el determinismo como el incompatibilismo, y rechaza la idea de que los humanos poseen un libre albedrío.

- Lo contrario a esto es el libertarismo filosófico, que mantiene que los individuos tienen libertad metafísica y por lo tanto rechaza el determinismo. El indeterminismo es una forma del libertarismo que, según su punto de vista, implica que el libre albedrío realmente existe, y esa libertad hace que las acciones sean un efecto sin causa.

- El compatibilismo es el punto de vista que sostiene que el libre albedrío surge en el exterior de un universo determinista aun en ausencia de incertidumbre metafísica. Los compatibilistas pueden definir al libre albedrío como el surgimiento de una causa interior, tal como los pensamientos, las creencias y los deseos que uno piense que existen en uno mismo. La filosofía que acepta tanto el determinismo como el compatibilismo se llama el determinismo suave.

Entre determinismo e indeterminismo hay un punto de vista intermedio en que las condiciones pasadas podrían tener influencia, pero no determinan las acciones futuras. Las elecciones individuales son un resultado entre muchos resultados posibles, todos los cuales son inducidos pero no son determinados por el pasado o, desde otro punto de vista, las elecciones actuales pueden iniciar, determinar o limitar las elecciones futuras.

 No sólo en filosofía se ha planteado esta cuestión, sino también en la ciencia.  La mecánica cuántica predice observaciones solo en términos de probabilidad. Esto coloca dudas sobre el determinismo del Universo. Algunos científicos deterministas como Albert Einstein creen en la teoría de la variable escondida; que por debajo de las probabilidades de la mecánica cuántica hay más variables. "Dios puede jugar a los dados en verdad" llegará a decir Bell.

En teología, la cuestión del libre albedrío ha llegado a ser un auténtico campo de batalla que ha separado aún más a los cristianos, como el caso de los Metodistas, que niegan que el hombre sea libre basándose en un argumento que, para mí, es cuanto menos dudoso; afirman que, después de todo, si Dios, puesto que es omnisciente, sabe exactamente que pasará y exactamente todas las acciones que cada uno hará, el estatus de las opciones libres se cuestionan. Dios ya sabe por adelantado la verdad sobre las opciones de uno, lo cual limita nuestra libertad. El hombre, dirán, está predestinado.

Para no hacer demasiado pesada esta publicación, no voy a dar más datos. Sencillamente, frente a esta polémica, la alta espiritualidad nos revela que el hombre y la mujer son auténticamente libres, en el sentido de que pueden adoptar las decisiones que consideren de una pluralidad de alternativas. Y esto, por otro lado, es perfectamente compatible con las influencias e intuiciones que el ser humano pueda recibir.

Aquí nos surge, sin embargo, una duda. Nos revelan los espíritus que, cuando encarnamos, nuestros espíritus -nosotros, en realidad- venimos habiendo elegido las condiciones terrenales más apropiadas para nuestra evolución y progreso. Así, nos revelan, elegimos en qué familia nacer, en qué país, grupo social o comunidad, en qué condiciones, o la carga genética que vamos a asumir. Entonces, así las cosas, ¿podemos seguir hablando de "libre albedrío"?

 Más aún, la anterior afirmación, habría que puntualizarla pues no todos los espíritus pueden elegir "libremente" la encarnación que van a tener pues depende de su evolución y de su "karma". Pietro Ubaldi, en su obra"Expresiones de la ley de evolución" dirá que "la capacidad de elección está en proporción al desarrollo de la conciencia" y, por su lado,el espíritu André Luiz en la obra "Misioneros de la luz" psicografiada por Chico Xavier, apuntará que "aunque algunas entidades se hallan aún en débito, si han desarrollado valores de buena voluntad, perseverancia y sinceridad, esto les confiere el derecho a influir de cierta manera sobre los factores de su nacimiento, espacapando, en cierto modo, del patrón general". Lo cual lleva a pensar, a sensu contrario, que los espíritus menos desarrollados no tienen esa capacidad de elección y que van a venir "obligados" a tener una serie de dificultades y pruebas que les servirá para su evolución.

Pero entonces, insisto -y me perdonarán- ¿tenemos o no tenemos libre albedrío?

Mi opinión, y resalto que es una opinión personal, es que nos movemos en un "determinismo suave", en la línea del "compatibilismo" que apuntaba al principio. Es decir, que tenemos un "libre albedrío" que se traduce en libertad de decisiones, pensamientos, inclinaciones y opiniones pero dentro de una esfera de influencia formada, bien por decisiones que hemos tomado antes de encarnar, bien por el resultado de nuestros propios comportamientos, errores y aciertos de vidas pasadas (karma).

Y podría seguir. Pero prefiero seguir la filosofía de este blog y dejarles puertas abiertas para su propia reflexión personal.

Para saber más:

- La providencia divina, artículo publicado por la ESDE.
- La providencia divina, artículo publicado por el CEADS
- El libre albedrío, artículo publicado por la FEE.
- Libre albedrío y la ley de causa y efecto; artículo publicado en la web "luz Espiritual"
LA REENCARNACIÓN Y SUS CIRCUNSTANCIAS, por Oscar M. García Rodríguez, del Grupo Espírita de La Palma.

El "sanador espiritual" João de Deus no es espírita

Publico este post para matizar el artículo publicado en el día de hoy en el diario español El País, acerca de la detección del "sanador espiritual" Joao de Deus, acusado de múltiples abusos sexuales en Brasil quien, al parecer, se ha entregado a la justicia. Ver aquí la noticia.

El último párrafo de dicho artículo dice textualmente: "Seguidor de la doctrina fundada a mediados del siglo XIX por el francés Allan Kardec, el médium realiza desde 1976 "curas milagrosas" en una especie de templo que fundó en la ciudad de Abadiania, al que cada mes llegan miles de personas, muchas de ellas extranjeras".


Pues bien, considero que, ante la lectura de esos artículos en tales términos, cualquier persona desconocedora del espiritismo podría llegar a la conclusión de que la doctrina de Allan Kardec puede propiciar comportamientos como los de ese señor y, por ello, creo necesario afirmar:

- que ese señor brasileño, Joao de Deus, difícilmente puede ser calificado como seguidor de la doctrina de Allan Kardec, el espiritismo, la cual incide muy seriamente en el desarrollo moral del médium.

- Que el comportamiento de ese señor está muy al margen de la doctrina espírita que, en ningún caso, puede amparar ni tolerar comportamientos así.

- Que la doctrina espírita anima a sus seguidores a ser escrupulosamente respetuosos, no sólo con las leyes morales, sino con las leyes humanas propias de cada país y de cada comunidad (confróntese, en este sentido, el Libro de los Espíritus, de Allan Kardec).

- Ponemos de manifiesto, además, el riesgo que tienen los médiums cuando, en lugar de poner su don al servicio desinteresado de los demás, lo utilizan como trampolín para obtener dinero, fama mediática, sexo o cualesquiera otros egoísmos personales y que, en definitiva, les llevan a ser mistificados. De especial peligro, como venimos diciendo en este blog, pedimos que estén alertas contra los que llamamos "médiums de bola de cristal, péndulo y lector de tarjetas de crédito". Ustedes ya entienden.

He remitido una propuesta a la Federación Espírita Española para que, si lo considera conveniente, emita una nota de prensa y, quizá, envíe una carta al diario El País aclarando estos puntos. Confío que esta Federación sepa reaccionar a tiempo, pues es mucho el daño que en el espiritismo puede causar una mala información.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Sobre el estudio y la formación de los/las espiritistas. Una comunicación mediúmnica.


Con frecuencia, y en distintas comunicaciones mediúmnicas, la alta espiritualidad nos recuerda que son dos las columnas en que debe apoyarse el templo interior que todo buen espírita debe construir con su vida: la columna de la vida interior y la columna de la formación doctrinal.

Vida interior no es otra cosa que tener presente que no somos sólo materia sino que tenemos un importante componente espiritual y, en este sentido, que todo lo material -ropa, alimento, tecnología, etc.- no son fines, sino instrumentos o medios.

El estudio es, por otra parte, algo fundamental para que el médium sea responsable, humilde, recuerde que el espiritismo tiene como fin el ayudar a los demás -encarnados o desencarnados- y, sobre todo, para que no caiga en la tentación de convertirse en un "médium de bola de cristal y lector de tarjetas de crédito" o en un flipado de los medios de comunicación de esos que pone los ojos en blanco cada vez que pronuncia la palabra "missssterio".

Pues bien, en la mesa mediúmnica que tuvimos en nuestro centro ayer martes, me tocó adoctrinar a dos espíritus que, a través de una médium, nos ofrecieron sendas comunicaciones sobre esta segunda columna: la formación y el estudio, y que voy a resumir a continuación con mis propias palabras.

El primer espíritu nos recuerda que el conocimiento espiritual es inabarcable; tanto que no somos capaces de alcanzarlo plenamente con nuestras facultades humanas y sólo podemos llegar a tener un chispazo, una aproximación que, en muchos casos, se da por simple analogía. Tres son las barreras que se nos interponen para poder acceder al conocimiento pleno y limpio: la primera es consecuencia de tener que convertir las ideas en conceptos asimilables por nuestra mente, lo que ya de por sí, supone simplificar esas ideas. La segunda barrera es el hecho de tener que convertir los conceptos en palabras, en nuestro lenguaje, lo cual rebana aún más las ideas primigenias. Por último, está nuestra comprensión, mayor o menor, según el estado evolutivo de cada cual. Casi nada.

Por eso, me confiaba el espíritu, que muchas veces se sonríen -los espíritus elevados- cuando nos escuchan hablar, discutir o debatir a los seres humanos porque estamos a años-luz de la Verdad. Además, se sorprenden de que continuamente se reproduce lo que el maestro Alan Kardec comentaba en su introducción al Libro de los Espíritus: muchas veces el origen de nuestas discusiones están en los términos, en las palabras elegidas, que son confusas, una misma palabra tiene distintos significados y muchas veces, ni siquiera las empleamos correctamente; "poneos de acuerdo en los términos y veréis que vuestras discusiones no tienen sentido".

 Con todo, la elevada espiritualidad nos anima a estudiar, a leer y reflexionar de forma continua y sin descanso. ¿Estudiar qué? Pues estudiar de todo, cada cual según su entendimiento, gustos y formación. Desde cultura general, a noticias de actualidad, espiritualidad, filosofía, humanidades... No basta una vida para saberlo todo pero menos, infinitamente menos, sería abandonarse en un "ya lo sé todo". Por otro lado, el estudio, lejos de llenarnos de soberbia, debería volvernos más humilde ya que, a medida que estudiamos, seremos más conscientes para decir, con el sabio, "sólo sé que no sé nada".

El espíritu, además, haciendo un comentario personal hacia mí, manifestó que "es muy bueno dudar, tamizar todo lo que estudiamos por la razón, reflexionar, volver a lo mismo; la duda es un componente esencial del estudio. No se trata de creernos las cosas sin más, sino que la duda es parte importantísima del método científico racional que no debemos nunca abandonar".

 Por su lado, un segundo espíritu que incorporó a la misma médium, me puso un pequeño ejemplo acerca del estímulo que debemos tener en el estudio. "Imagínese, hermano, cómo será el planeta dentro de 100 años; imagínese el avance tecnológico, las nuevas formas de gestión social y económica que habrán, la evolución de la sociedad. Pues bien, no es descabellado pensar que dentro de esos 100 años ustedes volverán a una nueva reencarnación. Tengan por seguro que, lo que estudien ahora, no se perderá sino que lo tendrán con ustedes en forma de intuiciones o conocimiento natural. ¿Se dan cuenta de la importancia que tiene el que ustedes estudien ahora para tener un conocimiento mayor que poner a disposición suya y de sus hermanos en esa futura nueva reencarnación de ustedes?"

Y, ante estas consideraciones, poco tengo que añadir por mi parte, salvo a animarles a ilustrarse y a ser felices.